El Celta, lastrado por la roja de Araujo, sucumbe al Sánchez Pizjuán

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Se debate estos días sobre el futuro del Celta. En Vigo o fuera de Vigo desahoja Carlos Mouriño su particular margarita. Sin embargo, más allá de ese dilema sobre dónde estará el templo del celtismo, no debemos perder de vista lo inmediato. El conjunto vigués está perdiendo su alma, esa personalidad que le llevó a rozar dos finales en la misma campaña.

Mohamed sigue sumido en la incoherencia. Está obsesionado por la hemorragia defensiva, pero sigue apostando por un Facundo Roncaglia que está muy lejos de su mejor versión. En la comparecencia previa al duelo ante el Sevilla recordó el balance de resultados con el Getafe en las últimas campañas. El argentino aboga por el análisis superficial. Ante el Sevilla también se perdió la pasada temporada, pero el problema no es solo el marcador. Va más allá. El Celta está mostrándose demasiado directo. Continúa faltando la figura de un centrocampista llegador y Hugo Mallo no puede ser el "playmaker".

El cuadro celeste ha encajado la segunda derrota de la era Mohamed. No gana desde la victoria ante el Atlético de Madrid. El Celta cuajó una buena primera media hora en lo táctico. Casi perfecta a nivel defensivo mientras que en los metros finales Pione Sisto y Cabral, en una acción a balón parado, disponían de las acciones más claras para inaugurar el marcador. Sin embargo, el Sevilla echó mano de sus interiores -posiblemente lo que más añora el equipo de Mohamed- para iniciar una contra rápida en la que Pablo Sarabia, llegando desde segunda línea, aprovechó el fallo en la marca de Pione Sisto para batir a Sergio Álvarez.

El Celta no bajó los brazos. Mohamed movió prontó banquillo. Tras la reanudación, el técnico celeste retiraba a Pione Sisto y daba entrada a Dennis Eckert. Dos puntas puros para, posiblemente, fijar a los centrales del Sevilla para que Aspas aprovechase sus llegadas al área. La idea del argentino no fructificó. El conjunto vigués acabó perdiendo la cabeza. Araujo se dejó la veteranía en el vestuario. Vio dos amarillas que lastraron a un cuadro celeste que tres minutos después encajaba el segundo tanto de la tarde. El VAR validaba el tanto de Ben Yedder y rectificaba el error de González Fuertes al señalar fuera de juego de Sarabia.

Quedaba media hora para obrar el milagro. El Sánchez Pizjuán es una plaza complicada. Casi inexpugnable. Mohamed retiraba a Iago Aspas y apostaba por Boufal. Decisión extraña. La afición hispalense despedía con una sonora ovación al que fue uno de los suyos hace tres temporadas. El conjunto vigués hizo una demostración de fe. El partido enloqueció, pero la clave era no encajar un nuevo tanto. Sofiane Boufal volvió a mostrar su calidad individual con un golazo, su segunda diana de esta temporada.

Había vida. El Celta daba la cara ante el momentáneo líder de LaLiga Santander. El equipo vigués tiró de orgullo para arañar por lo menos un empate. El premio no llegó. Posiblemente no había los hombres adecuados para conseguir el botín. Antonio Mohamed tiene armas para mucho más. No para ganar en el Sánchez Pizjuán, pero sí para acercarse a ese equipo que hizo de la "Afouteza" y del "fútbol de salón" sus señas de identidad.

Ficha técnica del Sevilla - RC Celta

Sevilla FC: Vaclík; Jesús Navas, Carriço, Kjaer, Sergi Gómez, Arana; Banega (Roque Mesa, 92'), Franco Vázquez, Sarabia; Ben Yedder (Quincy, 79') y André Silva.

RC Celta: Sergio; Hugo Mallo, Roncaglia, Cabral, Araujo, Juncá (Júnior Alonso, 83'); Fran Beltrán, Lobotka; Iago Aspas (Boufal, 70'), Pione Sisto (Dennis, 46') y Maxi Gómez.

Goles: 1-0: Sarabia (29'); 2-0: Ben Yedder (61'); 2-1: Boufal (85').

Árbitro: González Fuertes (comité asturiano). Mostró tarjeta amarilla a Banega, Carriço y Arana por parte del Sevilla mientras que por parte del Celta vieron cartulina amarilla Roncaglia y Cabral. Expulsó a Araujo por doble amarilla (58').

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