Adiós a un templo de la lectura, una mítica librería de Tui pone punto y final a una aventura de 40 años

Toda buena historia tiene un final, aunque duela. La Librería Iris escribe estos días la última página de una aventura que ha durado hasta 40 años. Y en todo ese tiempo, ha cultivado el amor por la lectura entre los vecinos y vecinas de Tui. Paradójicamente, esta es una historia que no cabe en un libro.

Se trata de un comercio que comenzó su andadura por la ciudad en 1986, como un comercio al por menor de libros y papelería, en un pequeño establecimiento ubicado en la Galería Caracas. Detrás del mostrador se encontraban Pilar Fernández y Rosa Alonso, socias del negocio. Diez años después, se cambiaron a un segundo local con el doble de superficie. Finalmente, en 1999 se instalaron en el número 25 de la calle Calvo Sotelo, donde ahora, más de veinte años después, echarán la verja de forma definitiva.

Abiertos durante 40 años

"Nunca pensamos que fuésemos a llegar hasta aquí, a permanecer abiertos durante cuarenta años", asegura Pilar, que desde hace unos años es la única dueña de Iris, tras la jubilación de su socia. Sin embargo, no le ha faltado apoyo, ya que también contó en todo momento con su hermana, que se volcó completamente en la librería.

Pilar cuenta, emocionada, cómo ha sido permanecer durante tantos años en un sector que cada vez cuenta con menos aperturas y más cierres. "En los últimos años hemos visto cómo han cerrado muchas de las librerías que quedaban en Tui. De aquel entonces solo quedamos nosotros", asegura Pilar. Después de tanto tiempo, por su tienda han pasado distintas generaciones de la misma familia, convirtiéndose en un establecimiento que ha acompañado a personas de todas las edades. "El público principal han sido niños y niñas, que vienen a por un lápiz o cosas de papelería", cuenta.

Para Pilar, este era el momento de cerrar el negocio. "Trabajamos mucho tiempo, al principio no había horario. Ahora ya nos toca descansar", comparte. Sin embargo, decir adiós al local que lo han acompañado durante tanto tiempo, no es fácil, y sus clientes habituales reciben la noticia con tristeza. "Es difícil marcharse después de todos estos años", asegura la dueña de Iris.

De esta forma, durante este mes todavía se mantendrán activos, hasta el 28 de febrero, momento en el que tendrán que despedirse oficialmente de sus clientes. "Nos vamos rodeados de cultura", asegura Pilar.

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