Aunque los datos generales dibujen una ligera tregua medioambiental en Galicia, la realidad a pie de calle en Vigo es bien distinta. Los vigueses y viguesas continúan respirando un aire que supone un riesgo para su salud. Así se extrae del último informe sobre la calidad del aire elaborado por Ecoloxistas en Acción, que advierte que el área urbana de Vigo, junto a la de A Coruña, ya incumple el nuevo límite legal anual de dióxido de nitrógeno que la Unión Europea exigirá de forma estricta a partir del año 2030.
El estudio, que analiza los registros de casi sesenta estaciones de medición repartidas por toda la geografía gallega, reconoce que durante 2025 se ha registrado una caída generalizada de entre el 18 % y el 45 % en las partículas en suspensión y el dióxido de nitrógeno respecto a la época prepandemia. Sin embargo, ese espejismo no se refleja igual en todas partes.
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Aunque bajo la normativa actual oficialmente ninguna población gallega superó los topes legales, sí hubo un importante punto negro: las tres estaciones dependientes de la Autoridad Portuaria de Vigo rebasaron los límites vigentes tanto para partículas PM10 como para dióxido de nitrógeno, confirmando la alta presión contaminante que soporta esta zona. Algo que la organización relaciona, parcialmente, con la presencia de cruceros en la ciudad.

Pero las repercusiones, según señala Ecoloxistas en Acción, afectan directamente a las calles más sensibles de la ciudad, especialmente a los más pequeños. Tomando como referencia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, mucho más exigentes que la ley, la población de Vigo respiró aire perjudicial en el último año.
En este sentido, Ecoloxistas pone el foco sobre los entornos escolares, aportando los datos de sus propias campañas de medición a las puertas de colegios vigueses con alta densidad de tráfico. El resultado es que el alumnado está expuesto habitualmente a picos de polución muy superiores a los que recogen los medidores oficiales, motivo por el cual la organización exige a la Xunta una reubicación urgente de estas estaciones para que reflejen la contaminación real que se respira en las aceras.
Deberes para el Concello de Vigo
Con esta radiografía pretenden concienciar de una preocupante realidad, la mala calidad del aire agrava patologías que causan muertes prematuras al año en Galicia por cuestiones ambientales. Por ello, la organización ambiental denuncia el retraso del a la hora de implantar su obligatoria Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una herramienta que sirve para mitigar la crisis climática.
Igualmente, critican que la ciudad carece de un protocolo municipal de actuación para hacer frente a los episodios puntuales de alta contaminación atmosférica, dejando a los vigueses sin un plan de choque preventivo cuando el aire se vuelve peligroso.