La comunidad educativa del Conservatorio Superior de Música de Vigo (CSM Vigo) se ha echado este martes a las calles del centro de la ciudad para protestar por los "recortes" de la Xunta. Bajo el lema "se non podemos estudar no conservatorio, o faremos aquí", más de una treintena de músicos han empleado sus propios instrumentos para denunciar la reciente modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) impulsada por el Gobierno gallego, que contempla la amortización de dos plazas del personal de administración y servicios (PAS).
Esta decisión administrativa, publicada el pasado 3 de junio, podría desencadenar según denuncia el alumnado en una "drástica reducción" del horario de apertura del centro, pasando de las 14 horas diarias actuales a tan solo siete. Según denuncian los afectados, la medida imposibilitaría el estudio individual de cientos de alumnos que dependen de las instalaciones —especialmente en especialidades como piano o percusión— y pondría en jaque el funcionamiento ordinario y la programación cultural del conservatorio, afectando a eventos consolidados de la ciudad como el Festival Nas Ondas.
Música en las calles
La jornada de reivindicación se articuló en dos grandes bloques. A las 11:00 horas, las calles de Vigo acogieron varias concentraciones artísticas simultáneas frente a puntos neurálgicos como el Museo MARCO, la estatua del Sireno o la Praza da Princesa, donde los alumnos interpretaron diversas piezas musicales.
Posteriormente, a las 12:15 horas, los manifestantes se unieron en una batucada que partió en formato pasacalles desde la Farola de Urzáiz hasta concluir ante el edificio de la Delegación de la Xunta en Praza da Estrela.
La indignación del alumnado choca con el discurso oficial. Señalan que, si bien la Xunta se ha referido a menudo al CSM Vigo como la "joya de la ciudad", en la práctica se les niega el trato correspondiente. En este sentido, han criticado duramente que la delegada de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, haya rechazado entablar un diálogo institucional con el único centro de enseñanzas artísticas superiores del sur de Galicia, ahondando en el desequilibrio territorial en materia educativa respecto al norte de la comunidad.
Por todo ello, los manifestantes concluyeron los actos señalando que "as xoias non se amortizan e ao sector público tampouco se lle afoga sen que o cidadán o note". Los manifestantes piden por tanto una revisión de la modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), la apertura de un proceso de diálogo "real e institucional" y la adopción de garantías para el funcionamiento normal del centro.
La protesta contó con el apoyo de organizaciones estudiantiles como Erguer, Fervenza Estudiantil o Xuventudes Socialistas de Vigo, además de sindicatos como CC.OO. y CIG.
