Así fue el gran Desfile Militar de Vigo, sin show aéreo, con caída de la bandera y momentos históricos

FOTOS: IVÁN DACAL

La jornada del último sábado de mayo arrancó nublada, pero la jornada era histórica por varios motivos. En primer lugar, Vigo acogía por primera vez los actos centrales del Día de las Fuerzas Armadas, una cita que desplegó en la ciudad a miles de militares con diferentes eventos y exhibiciones que remataron con la gran cita final en la Avenida de Samil. Y, en segundo lugar, porque por primera vez, también, la princesa Leonor acudía a esta celebración. Fue, por tanto, un día de primeras veces, que contó con un público entregado que abarrotó la playa viguesa desde primerísima hora de la mañana y dejó momentos accidentados. 

Con público vigués, pero también llegado desde otros puntos -como se pudo apreciar en la estación de  Vialia-, el desfile militar causó una enorme expectación en la primera ciudad de Galicia. Y congregó a algunas de las máximas autoridades de la Comunidad y del Estado. Además de presidir el acto el Jefe del Estado, el rey Felipe VI, acompañado de la reina Letizia, estuvieron también el la ministra de Defensa, Margarita Robles, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el presidente gallego, Alfonso Rueda, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, entre otras autoridades civiles, además de altos cargos militares.

Miles de banderas españolas y gritos de ¡viva España! marcaron los momentos previos a la cita, que arrancó en torno a las 12:10 minutos con la llegada de los Reyes, entre los aplausos del público asistente. Así, miles de personas (100.000 según las cifras del Concello), se distribuyeron a lo largo de todo el recorrido --de 1.165 metros--, pero también desde puntos como Bouzas, donde esperaban ver una exhibición aérea que finalmente fue cancelada por la meteorología adversa.

Sin exhibición aérea ni paracaidista 

Debido a la meteorología de esta jornada, con cielos cubiertos, y a la seguridad, ha tenido que suspenderse el desfile aéreo, en el que estaba previsto que participasen, entre otros, tres Canadair, aunque, por motivo de incendios forestales en otros lugares de España, solo había uno disponible. Además, el salto paracaidista que corría a cargo del subteniente Alberto Vidal, oriundo de Pontevedra, y del sargento primero Pablo García Matanza, oriundo de Lugo, fue también cancelado.

Uno de los percances de la jornada se ha vivido durante el izado de la bandera de España, que se ha precipitado. El instante apenas se pudo ver en la señal en directo facilitada por RTVE al cambiar el plano a la imagen del Rey cuando falló el mecanismo provocando que la bandera cayera sobre la Guardia Real.

A continuación, Felipe VI y la princesa Leonor, han rendido homenaje a los caídos y han depositado una corona de laurel por los que perdieron su vida en acto de servicio. Todo ello, bajo la presencia de más de 700 invitados, entre los que se encuentran familiares de militares que han perdido su vida en acto de servicio.

Seguidamente, ha comenzado el desfile terrestre en el que han participado 3.746 miembros de la Guardia Real; del Ejército de Tierra, del Aire y del Espacio; de la Unidad Militar de Emergencias; de la Guardia Civil; y de la Armada. Con todo, la que ha captado todas las miradas durante el desfile ha sido el borrego Baraka, la mascota del Tercio 'Gran Capital' 1º de la Legión, así como los caballos del Grupo de Escoltas de la Guardia Real.

Tras finalizar el pase de revista, que ha durado más de 70 minutos, la comitiva real y autoridades se han dirigido en caravana al Concello de Vigo. Allí, se ha tenido lugar un acto de firma en el Libro de Honor del consistorio.

Manifestación contra el gasto militar

MIGUEL NÚÑEZ

Al mismo tiempo del desfile, en el centro de la ciudad olívica ha tenido lugar una manifestación convocada por la Plataforma Galiza pola Paz, donde cientos de personas han mostrado su rechazo al desfile.

Allí, el diputado del BNG en el Congreso de los Diputados, Néstor Rego, ha cargado contra el "inmenso" gasto realizado por el Gobierno central en el desfile de las Fuerzas Armadas y en la movilización de material bélico "en un momento de crisis social y económica". Rego se ha referido al desfile como "una exaltación del militarismo absolutamente costosa e innecesaria" y ha considerado un "despropósito" destinar recursos públicos a estos fines en lugar de hacerlo a "necesidades urgentes", como lo son, a su modo de ver, la vivienda, la sanidad, la dependencia y los servicios públicos.

 

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