En una de las arterias comerciales más vivas de Vigo, un edificio lleva años cerrado a cal y canto. Totalmente tapiado. Un presente que contrasta con el lustroso pasado que vivió la famosa zapatería Curtidos Blanco, en un histórico inmueble que data del año 1910. Nada de eso puede adivinarse ahora, salvo por la ubicación que ocupa. Sin embargo, el futuro parece dibujarse diferente.
En el año 2019, en el número 22 de la calle Urzáiz bajó definitivamente la verja LV Vogue -su último inquilino-, que ocupaba los 189 metros cuadrados del local comercial. Por motivos de seguridad, se valló toda la fachada inferior y se procedió a retirar la marquesina que sobresalía. Mientras en el lugar todo permanecía igual, en los despachos del Concello se presentaba una solicitud para rehabilitar integralmente el inmueble. Finalmente, fue concedida en el año 2024.
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Una particular propuesta de venta
Con el visto bueno municipal para restaurar el edificio, ahora la propiedad busca un inversor que esté dispuesto a devolverlo a la vida. Y para eso mismo, acaba de salir al mercado inmobiliario con una particular propuesta. El edificio está ahora mismo a la venta por un valor de 1.700.000 euros, pero la transacción incluye la propia ejecución del proyecto de rehabilitación.
Según el acuerdo que proponen los dueños, el coste de las obras de recuperación está incluido en el precio. Pero quien compre el inmueble no será el propietario al completo del edificio, sino que los actuales titulares mantendrán la posesión del bajo comercia. Así, dicho inversor se hará con las dos plantas superiores y la posibilidad de añadir una planta más. Eso sí, no se venderán por separado cada una de ellas; o se acomete la rehabilitación al completo o no hay posibilidad de acuerdo.
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El edificio goza de techos altos -unos cuatro metros por planta-, grandes ventanales en cada piso y una ubicación privilegiada. Esta rehabilitación sumaría una gran revolución a la calle Urzáiz. Pero lo cierto es que el inmueble está completamente abandonado y la inversión que requiere para devolverlo a la vida será mayúscula.
