Caballero pide "paz" en el apagado de la Navidad de Vigo y avisa, "enseguida encendemos otra vez"

Hasta aquí ha llegado. La Navidad de Vigo se despidió una vez más de vigueses y turistas en un acto breve pero que finalmente se salvó por completo de la previsión de lluvia.  "No seríamos Vigo si no lo decimos, se anunciaba lluvia y temporal y lo paramos", bromeó el regidor vigués en pleno acto de apagado en el que quiso mandar un saludo a Vigo, a Galicia, a España, pero también "a toda Iberoamérica". 

"Hace dos meses la Navidad en el Planeta arrancó en el momento en el que Vigo arrancó su Navidad, un día, otro día y así casi dos meses celebrando", empezó su discurso el alcalde, Abel Caballero, a los pies del árbol gigante de Porta do Sol para celebrar "la compañía y amistad" de las miles de personas que pasaron por la ciudad olívica. "La Navidad de Vigo son luces maravillosas, pero es más, es un valor y una cultura", expresó para poner de relieve que refleja la "cercanía, la paz y la amistad". "Si en algún momento la Navidad es necesaria es ahora, en estos momentos difíciles que vive el mundo y desde Vigo queremos lanzar el mensaje de la paz", señaló el alcalde vigués.

Una vez más, Caballero defendió el "empuje económico que significó miles y miles y miles de empleos" en lo que aseguró -"todo el mundo reconoce"- como "la mejor Navidad de todo el planeta".

"Un poquito de nostalgia sí que tenemos, pero no os preocupéis, enseguida es el año que viene y estamos encendiendo otra vez", dijo Caballero antes de iniciar su cuenta atrás en tres idiomas -inglés, castellano y gallego- y pulsar el botón rojo que puso fin a casi dos meses de luces.

La de este año ha vuelto a ser una Navidad de récord, en la que Vigo demostró que mantiene todavía el pulso de atracción para visitantes nacionales e internacionales. Según los datos municipales, la ocupación hotelera llegó al 75% en diciembre, superior a la de hace un año y volviendo a dejar hoteles llenos y, en ocasiones, con precios disparados aprovechando el tirón navideño.

Los datos facilitados por el Concello muestran que la mitad de los visitantes llegaron desde otras ciudades españolas, representando el 47,7% del total. A ellos se suma casi el 10% de gallegos y gallegas que también se acercaron a la ciudad. Pero el turismo extranjero es también fuerte, con un 42,6% del total.  La mayoría de ellos, procedentes del otro lado del Miño, con miles de portugueses que una vez más no faltaron a la cita con la Navidad de Vigo. Como dato curioso, el Concello registró, dentro del turismo extranjero, un 5% de visitantes de Italia y otro 4,5% de Estados Unidos.

Aunque la Navidad de este 2025-2026 estuvo marcada por la lluvia, que coincidió con muchos de los días 'fuertes' de afluencia turística, la ciudad volvió a acoger a miles de personas. No faltaron los eventos multitudinarios, como la Cabalgata de Reyes Magos o la Papanoleada Motera, pero además algunas marcas volvieron a aprovechar el tirón navideño de la ciudad para grabar sus propios anuncios.

Una edición más, también hubo quejas sobre la contaminación acústica de la noria, que acabó por adelantar su cierre diario o por la "invasión" de vehículos en el núcleo urbano, muchos de ellos aparcados 'a la brava' en zonas peatonales. También hubo imágenes insólitas de picnics en las propias aceras.

Pero, con todo, entre las grandes decepciones de la Navidad de Vigo estuvo el Vialia on Ice, a cargo de la Agrupación de Empresarios en la Organización de Eventos, Ferias y Mercados de la Comunidad de Madrid (AMFE), que se quedó a medio gas con una pista de patinaje cerrada, sin montar las atracciones anunciadas e incluso con una rampa de hielo que nunca funcionó.

En cualquier caso, la Navidad de Vigo volvió a cerrar una edición multitudinaria en la que se estrenaron nuevos atractivos, consolidando el Paseo de Alfonso y Elduayen como la ampliación del paseo navideño del centro y espacio de encuentro de vigueses y turistas. Ahora, la ciudad se prepara para ir recobrando poco a poco la normalidad, una vez acabe el desmontaje de los miles de arcos, luces y elementos gigantes que pueblan Vigo y encara ya sus siguientes grandes fiestas: el Entroido, este próximo febrero, y la Reconquista, en marzo.

 

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