Transcurridas más de 48 horas desde que un incendio arrasase en la madrugada del pasado sábado el taller donde la escudería UVigo Motorsport trabajaba en la construcción del UM26, los y las integrantes del equipo, formado por cerca de 80 estudiantes de diferentes titulaciones que se imparten en la UVigo, centran sus esfuerzos, en colaboración con la Vicerreitoría de Planificación, en la búsqueda de un espacio donde poder continuar con el montaje del monoplaza con el que la UVigo competirá el próximo verano en el Formula Student, como viene haciendo en la última década; así como de fondos, a través de una campaña de micromecenazgo lanzada hoy, que les permitan hacer frente a las pérdidas materiales ocasionadas por las llamas.
Mientras intentan recuperarse del susto y del contratiempo que para el desarrollo del proyecto supone este accidente, esta misma mañana algunos miembros del equipo estuvieron presentes mientras la policía científica estudió el escenario del incendio, anexo a la Escola de Enxeñaría Industrial, determinando que lo ocurrido fue un accidente. “Creemos que pudo ser un cortocircuito de algo que quedó conectado en el taller”, explica Marta Cabo, team leader del equipo, en relación con el origen del incendio, del que el servicio de seguridad del campus alertó a los integrantes de la escudería y estos al 112 en la madrugada del sábado.
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En la búsqueda de un lugar de trabajo alternativo
Con el alivio que supone que no se registrasen daños personales, algo que, recuerdan, podría haber sucedido ya que, avanzado el proyecto, el alumnado se queda trabajando algunos días hasta altas horas de la madrugada, “a lo mejor estás con la máscara, no hueles, no escuchas nada y podrías quedar atrapado en medio de todos los productos químicos que teníamos dentro del taller”, detalla Marta Cabo; la prioridad para la escudería es en este momento poder disponer de un espacio en el que continuar con el trabajo.
“Esto es lo realmente urgente y lo ideal sería tener un lugar donde estar cerca del taller que se quemó y no tener que movernos a otro sitio, pero bueno, no nos vamos a poner exquisitos. Solo queremos seguir trabajando para poder sacar el coche adelante en los plazos más similares a los que teníamos previstos”, explica la team leader de UVigo Motorsport. Aunque son conscientes de que esta semana o la siguiente no podrán seguir trabajando, porque también se registraron daños en los equipos precisos para la construcción del vehículo, esperan poder recuperar en breve el ritmo que tenían antes de que se registrase el incendio.
En este sentido y con el objetivo de proveer de una alternativa a la escudería, desde la UVigo se está trabajando en la búsqueda de un espacio alternativo al taller afectado por el fuego, “para que el equipo pueda continuar trabajando en el tiempo más breve posible”, señala Félix Quintero, vicerreitor de Planificación e Sostibilidade, que explica que “barajamos todas las posibilidades, pero dando prioridad a que pueda ser cerca de la EEI”.
Micromecenazgo para enfrentar las pérdidas materiales
El chasis del UM26 es sin duda para el equipo la pieza más importante de las afectadas por el fuego, aunque, a falta de un estudio en profundidad, “esperamos que sea recuperable y no tengamos que empezar de nuevo con ella”, espera Marta Cabo. Lo mismo sucede con un motor que se encontraba en el momento del incendio al lado del chasis y que también esperan que se pueda recuperar. Peor suerte corrió una máquina de soldar, comprada hace menos de un año “y que quedó completamente fundida e inutilizable”, así como numerosas herramientas que se encontraban en el taller en el momento de declararse el incendio.
Para poder enfrentar las numerosas pérdidas materiales que se produjeron en el incendio, el equipo lanzó hoy una campaña de micromecenazgo en Gofundme donde esperan recaudar hasta 37.000 euros, “para que tanto particulares como empresas que conozcan la situación y quieran colaborar con nosotros, puedan donar fondos para facilitar la recuperación de todo el material que perdimos”, detalla Marta Cabo.
Por su parte el prototipo del año pasado, el UM25, no sufrió daño alguno al encontrarse en un furgón aparcado en las inmediaciones del taller siniestrado, porque el equipo tenía previsto acudir con él a realizar unas pruebas.
