Este viernes, muchas tiendas del comercio textil de la ciudad olívica han cerrado por huelga. La CIG ha convocado distintas movilizaciones en defensa "de las condiciones laborales de trabajadores y trabajadoras", tanto en Vigo como en Pontevedra. Así, tiendas de Inditex, como Pull & Bear, Oysho o Zara Home, así como otros grandes grupos textiles como Mango o H&M, han cerrado sus tiendas durante la jornada de este viernes 17 de abril.
Así, la convocatoria de las distintas movilizaciones previstas para este viernes se ha producido por el rechazo al preacuerdo impulsado por la Asociación Retail Textil España (ARTE), una patronal que agrupa a grandes compañías como Inditex, Mango, H&M o Cortefiel. Las distintas movilizaciones se han convocado para protestar "en defensa de las trabajadoras y trabajadores del comercio".
De esta forma, la jornada de movilizaciones ha comenzado con piquetes a las 9:30 horas, en el Centro Comercial Gran Vía, y ha continuado con una concentración a las 12:00 horas frente al MARCO, en la calle Príncipe. Vigo acogerá una manifestación durante la tarde, que saldrá a las 18:30 horas de A Farola.

De esta forma, la CIG critica que el texto pactado entre ARTE y Comisiones Obreras supondría la "desaparición de los convenios provinciales gallegos, sustituyéndolos por un marco estatal que consideran más desfavorable". Así, consideran que tendría un impacto económico directo en las trabajadoras y supondría un gran retroceso en los derechos laborales fundamentales.
Entre los aspectos más controvertidos, la CIG señala que el trabajo en domingos y festivos pasaría de ser voluntario y mejor remunerado a obligatorio y con una compensación notablemente inferior. También alertan de la pérdida del complemento del 100% del salario en situaciones de incapacidad temporal, así como de recortes en vacaciones, ayudas y mecanismos de promoción profesional ligados a la antigüedad.
Por su parte, representantes sindicales en empresas del sector sostienen que la estrategia empresarial busca centralizar la negociación colectiva para reducir la influencia de organizaciones con fuerte implantación en Galicia y el País Vasco. En este sentido, apuntan directamente a grupos como Inditex, a los que acusan de "intentar limitar la capacidad de presión sindical".