Continúa el reparto de agua en Vilardevós y la retirada de piedras y árboles en Viana do Bolo tras las riadas

Las consecuencias de las riadas de la noche del pasado miércoles siguen haciéndose notar en varios municipios de Ourense. Por ejemplo, el Concello de Vilardevós ha seguido repartiendo agua embotellada a sus vecinos durante todo el sábado y la Diputación de Ourense ha continuado con la retirada de la tierra, piedras y árboles arrastrados en varios puntos de Viana do Bolo.

En el caso del primero, uno de los principales afectados por las tormentas de esta semana, el ente local ha seguido repartiendo agua embotellada a sus vecinos de cara a "garantizar el abastecimiento" de los núcleos de Vilardevós, Santa María y Dona Elvira.

Esta fue una acción que ya se realizó el viernes, cuando se pidió evitar el consumo del agua "hasta nuevo aviso". El nuevo bando municipal explica que los voluntarios y voluntarios de Protección Civil han sido los encargados de realizar la entrega del agua embotellada a lo largo de la jornada.

En este sentido, el ente local ha agradecido al servicio su "dedicación, compromiso y rápida respuesta" cada vez que la situación lo requiere. Ya el viernes, la alcaldesa, Tamara Balboa, explicó que, aunque el suministro de agua en su localidad no se llegó a interrumpir, no se recomendaba el consumo del agua. Esta presenta turbieza por los problemas registrados en la zona de captación.

Despeje de las comunicaciones en Viana

Por otra parte, las brigadas de Vías y Obras de la Diputación de Ourense siguen trabajando en las localidades de A Bouza, Pradocabalos y Pixeiros, en Viana do Bolo, para restablecer las comunicaciones por carretera y colaborar en la retirada de toneladas de tierra, piedras y árboles arrastrados por el agua después de las tormentas inscritas está semana.

La maquinaria de la Diputación está centrando los trabajos en dos puntos, según informa en un comunicado. En la O-0903, en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 9+000 y 14+000. Después de las labores realizadas en estos días, las brigadas han conseguido limpiar este tramo, que ya está abierto al tráfico, aunque se recomienda circular con mucha precaución.

La segunda zona de trabajos se sitúa en la O-0904, entre Seoane y A Bouza. En este caso y dada la gran cantidad de materiales arrastrados por el agua y los daños ocasionados, la carretera provincial permanece cerrada al tráfico, ya que se considera que la circulación "no es segura".

El área de Infraestructuras de la Diputación señala que la circulación en este tramo queda reservado a la maquinaria que permanece en la zona, así como a los vehículos de emergencia en el caso de ser necesario. En cualquier caso, los accesos a los núcleos de Pixeiros, A Bouza y Padrocabalos están ya abiertos.

"Las brigadas de la Diputación de Ourense seguirán trabajando en las zonas afectadas para contribuir a restablecer la normalidad en estos núcleos y las necesidades que puedan atender", compromete el ente provincial.

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