Los patinetes eléctricos han ido ganando peso en la movilidad de muchas ciudades, villas o pueblos de Galicia. Son cada vez más las personas que utilizan este medio de transporte para moverse, aunque tienen unas reglas muy claras. Aunque algunos no las cumplen. Es el caso de un usuario de uno de estos VMP que fue cazado circulando por la autovía A-55 a su paso por Mos tras sufrir un accidente en el que resultó herido leve.
La Guardia Civil tuvo que intervenir el pasado domingo 14 de junio, en torno a las 20:15 horas, tras conocer que un usuario de un patinete eléctrico había sufrido una caída a la altura del punto kilométrico 10 de la A-55, en sentido decreciente, en Mos. Una persona que sufrió heridas leves tras el accidente y que, tras la prueba de alcoholemia, arrojó un resultado positivo. Por ello, se le ha propuesto para sanción por circular por una vía no permitida, en este caso una autovía, y por hacerlo bajo los efectos del alcohol.
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La Guardia Civil de Pontevedra recuerda que estos vehículos solo pueden alcanzar un máximo de 25 km/h y circular a una velocidad mínima de 6 km/h. Además, no tienen permitido circular por aceras ni zonas exclusivamente peatonales ni tampoco por vías interurbanas ni por vías urbanas que sean autovías, autopistas o túneles urbanos. Su circulación queda reservada únicamente a vías plenamente urbanas. Deben estar asegurados y documentados con una placa identificativa.
Están sometidos a las obligaciones de control de alcohol y drogas como el resto de los vehículos, cuya tasa será de 0,25 mg/l, sin que dichas infracciones detraigan puntos, al no ser obligatorio disponer de permiso de conducción para pilotarlos. En el caso de superar el 0,5 en la prueba de alcohol la sanción podría alcanzar los 1.000 euros, mientras que si es por debajo de esa cifra será de 500 euros. La multa por circular por una vía no permitida es de 200 euros.
