De antigua escuela a un gran mirador al universo, así será el nuevo atractivo del norte de Portugal

Imagen de Archivo

Los amantes de la astronomía, la naturaleza y las escapadas de fin de semana en Galicia están de enhorabuena. El norte de Portugal, uno de los destinos predilectos de los gallegos para el turismo rural, sumará un nuevo e innovador atractivo a su oferta: un observatorio astronómico de primer nivel en la aldea de Germil, perteneciente al municipio de Ponte da Barca.

Esta iniciativa, ideal para quienes buscan huir de la contaminación lumínica de las ciudades gallegas, nace de la reconversión de la antigua escuela primaria de la localidad. Con una inversión que supera los 175.000 euros, el proyecto busca poner en valor el turismo de naturaleza en el área del Parque Nacional da Peneda-Gerês, un espacio natural que comparte reserva de la biosfera con el parque gallego del Xurés.

¿Qué ofrecerá el nuevo observatorio de Germil?

El proyecto no se limita a ser un simple mirador. La antigua escuela se someterá a una rehabilitación integral -que incluye mejoras en la cubierta, fachadas, interiores y zonas exteriores- para convertirse en un completo espacio de acogida, interpretación y apoyo al visitante.

Una vez finalizadas las obras, cuyas firmas de adjudicación entre el presidente de la Cámara Municipal, Augusto Marinho, y la empresa Limabuild se formalizaron el pasado miércoles, el centro contará con:

Un impulso al turismo transfronterizo

La creación de este observatorio se enmarca dentro de una estrategia más amplia para potenciar las Grandes Rutas de senderismo GR50 y GR34. Para el público gallego, esto se traduce en la posibilidad de combinar rutas de senderismo diurnas por los espectaculares paisajes del Gerês con veladas nocturnas de observación astronómica.

El objetivo es claro: reforzar el atractivo del concello, diversificar la oferta turística y animar a los visitantes -especialmente a los vecinos gallegos- a prolongar su estancia participando en programas educativos y eventos temáticos. Con esta nueva apuesta, la "raia" suma un motivo más para cruzar la frontera y disfrutar de los secretos que esconde el cielo nocturno del norte de Portugal.

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