El BNG de Vigo ha vuelta a alertar este martes sobre el continuo aumento de los precios de alquiler en la ciudad y ha vinculado este alza con la proliferación de pisos turísticos. Así, los nacionalistas exigen reforzar la inspección de este tipo de viviendas vacacionales ante para que el Gobierno local actúe "con toda la contundencia contra este fenómeno ultraespeculativo” que está agravando la “emergencia habitacional” en la ciudad.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, alertó de que el supuesto descenso de las viviendas de uso turístico (VUT) es un “espejismo”. Denunció que siguen superando las 2.000 en Vigo —una de cada tres de las existentes en las ciudades gallegas— mientras aumentan el número de pisos turísticos ilegales y su falsa conversión en alquileres de temporada, que ya representan el 23% de la oferta, según los datos del Bloque.
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Al mismo tiempo, Igrexas advirtió que el precio del alquiler en Vigo marcó un nuevo máximo histórico con un precio medio de 11,6 euros por metro cuadrado, el más elevado en Galicia. “Eso significa que una vivienda de apenas 70 metros supera ya los 810 euros mensuales”, ejemplificó. La proliferación de VUT está también reduciendo la oferta residencial, con apenas 70 pisos disponibles para alquiler por debajo de los 700 euros mensuales.
Más medidas de inspección
Desde el Bloque urgieron por estos motivos a que el Concello ejerza todas sus competencias urbanísticas y de inspección tras lo que califican de “oportunidad perdida” con la aprobación de una ordenanza municipal “laxa y claramente insuficiente”. “A pesar de la política aparente de anuncios y promesas, tanto el Gobierno de Abel Caballero como la Xunta del PP siguen sin actuar ante la emergencia habitacional en Vigo”, afirmó Igrexas.
Entre las medidas, la formación nacionalista demanda cruzar los datos de las VUT autorizadas por el Concello con los registros autonómico y estatal, rastrear las plataformas digitales identificando las viviendas que no muestran número oficial de registro e investigar consumos anómalos de agua en pisos sin personas empadronadas.
Ejemplo de Santiago
Llamó a seguir el ejemplo de la ciudad de Santiago de Compostela, donde la actuación del Gobierno local liderado por el BNG logró reducir en el último año un 16% el número de pisos turísticos en la capital gallega. “Herramientas hay, lo que falta es voluntad política”, subrayó el portavoz municipal del BNG.
Igrexas recordó que “detrás de cada cifra hay una historia concreta”, como los casos de parejas jóvenes que no pueden independizarse, de madres solas que destinan más de la mitad de su salario al alquiler o de familias trabajadoras que tienen que marcharse del barrio de toda la vida.
“Vigo no puede resignarse a convertirse en un parque temático para visitantes mientras expulsa a sus vecinos”, reivindicó, asegurando que “la vivienda es un derecho básico y esencial y no una mercancía más con la que hacer negocio”. Reiteró en ese sentido el compromiso del BNG de seguir defendiendo “con propuestas y con firmeza” que el primer derecho en una ciudad es que su gente pueda vivir en ella
