El Camiño Freixeiro, cerrado en 2019, tendrá que seguir esperando

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La inacabable historia de reparación del muro de Camiño Freixeiro, en las proximidades del centro comercial Gran Vía de Vigo, escribe un nuevo capítulo que todavía no tiene cierre. Para desgracia de los vecinos del entorno, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha comunicado este miércoles que el arreglo del muro que permitiría reabrir la carretera no tiene un horizonte claro, tras un informe de Patrimonio solicitando una “ingente” documentación que el Concello asegura no poder entregar en el plazo establecido.

La historia del cierre del camino es larga. Se remonta a 2019, cuando ante el riesgo de desplome del muro el Concello decidió apuntalarlo para garantizar la seguridad. Aunque la mayor parte del cierre pertenece al Pazo da Pastora, ese tramo es de titularidad municipal y debe ser el Concello el que se encargue de su reparación. Sin embargo, desde 2019 nada ha cambiado. El alcalde reconoció hoy el enorme retraso del Concello en ponerle solución y pidió “disculpas” por el retraso alegando que el proyecto era “muy complejo”. “La gente de la zona fue muy paciente porque necesitamos mucho tiempo”, reconoció.

Sin embargo, tras casi cuatro años cerrado al tráfico, el Concello finalmente realizó el proyecto de reforma y envió a Patrimonio la solicitud de reparación el 26 de septiembre de 2022. Es preciso el visto bueno del departamento autonómico ante la proximidad de un edificio histórico como es el pazo. Pero no ha encontrado el visto bueno del Gobierno gallego. El regidor vigués alega que la Xunta se demoró cuatro meses en responder al proyecto municipal. Y la respuesta no gustó en Praza do Rei. “Tres meses después la Xunta de Galicia nos contesta y nos pide información adicional ingente y nos da diez días”, expresa el regidor vigués para denunciar “obstruccionismo puro y duro”. “No quieren que arreglemos el camino antes de elecciones”, aseguró.

Según el Ejecutivo local, Patrimonio solicitó una “cosa absolutamente insoportable” requiriendo un estudio para analizar el estado actual del inmueble del Pazo, las patologías existentes, las soluciones constructivas, los riesgos, las causas del desplome del muro, etc. También se piden alzados de las secciones afectadas y se apunta a la necesidad de enviar una propuesta de cierre vegetal. “Nos dicen que lo hagamos en diez días, es absolutamente imposible”, aseguró Caballero. Todo ello, al parecer, no estaba incluido en el proyecto enviado por el Concello.

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