Un 25 de marzo, pero de 1886, la "raia" entre Galicia y Portugal vivía un acontecimiento histórico de los que cambian para siempre la vida de las personas. Hace justo 140 años Tui y Valença, España y Portugal, se reencontraban al inaugurarse del Puente Internacional, una monumental estructura que hoy se ha convertido en uno de los grandes ejemplos de la arquitectura de hierro y que forma parte ya del imaginario colectivo de los gallegos. Une las dos orillas del río Miño y permitió acompañar una hermandad que derivó más tarde en la pérdida de fronteras dentro de la Unión Europea y en la constitución de una Eurocidade que entiende como un todo a las dos localidades que une. Pero tras su icónica estructura hay también curiosas leyendas.
Aunque desde 1995 perdió buena parte de su tráfico, al inaugurarse el puente de la autovía A-55 que al cruzar el Miño se convierte en la A-3 en Portugal, la "vieja" estructura de hierro sigue siendo muy usada por los vecinos y vecinas de Tui y Valença, con unos 5.000 vehículos diarios, y también por peregrinos que lo recorren por los balcones laterales peatonales, que ofrecen una perspectiva extraordinaria de las aguas del Pai Miño y de ambas ciudades.
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Múltiples leyendas

Aunque por su estilo muchos piensan que fue diseñado por Gustave Eiffel -de hecho bebe de su escuela de diseño-, en realidad es obra del ingeniero de La Rioja Pelayo Mancebo, que lo ideó en 1879. su construcción comenzó unos años más tarde, en 1881 a cargo de la compañía belga Braine-le-Comte, que lo finalizó tres años más tarde. Sin embargo, las largas y difíciles pruebas de carga llevaron a que no se inaugurara hasta el 25 de marzo de 1886 y, entonces comenzara a cambiar la vida de los vecinos y vecinas para siempre.
Es una de las muchas leyendas que lo rodean, como que los huecos de sus pilares estaban ideados para volar el puente en caso de guerra. Sea así o no, lo cierto es que nunca fue necesario porque los tambores de guerra hace mucho que no suenan entre dos poblaciones que hoy se sienten como una y que conviven con orgullo de ser la Eurocidade más destacada de la Península Ibérica.
Para celebrar el hito de su inauguración, que permitió tanto el cruce rodado -antaño de carros-, peatonal y de trenes -que siguen circulando por el piso superior del puente-, el Concello de Tui y la Cámara Municipal de Valença organizaron este miércoles un acto especial en el que recordaron la importancia de la infraestructura y echaron a volar a más de 250 palomas, símbolo de la paz que todos los pueblos deben aspirar a lograr.
"Fue una obra muy valiente", destacó el alcalde de Valença, José Manuel Vaz Carpinteira, para subrayar que es un "puente que no liga solo a Tui y Valença, sino la amistad y la cooperación entre el norte de Portugal y Galicia". "Es algo más de que una infraestructura, simboliza la unión que hitóricamente hubo entre ambos pueblos y los valores y principios de la Unión Europea en un momento tan complejo como el que vivimos ahora", apoyó el alcalde tudense, Enrique Cabaleiro. "Asumimos el compromiso de seguir reforzando los lazos y los valores que históricamente nos identifican", zanjó.