Los trágicos incendios del pasado verano calcinaron parte de los tesoros naturales de Galicia. Las llamas borraron algunos de los paisajes más hermosos, pero también las ventanas desde las que contemplarlos. Sin embargo, los gallegos y las gallegas tratan de recuperar esas joyas de las cenizas. Este mismo viernes, la Ribeira Sacra ha culminado la rehabilitación de uno de sus miradores más especiales.
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, ha visitado Pena do Conde, en el concello de Sober, donde la Xunta destinó cerca de 33.000 euros a una actuación integral que permitió acometer la recuperación ambiental y restauración de infraestructuras del entorno.
- Te puede interesar: Imágenes inéditas de la desolación que dejaron los incendios en Ourense
Según explicó la conselleira durante la visita a esta zona, que se vio afectada por el fuego el pasado verano, la reconstrucción del mirador se llevó a cabo al amparo de la orden de ayudas convocada por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático para la reparación de daños causados por aquellos incendios forestales en infraestructuras de uso público localizadas en espacios naturales protegidos.
En este caso, el Concello de Sober recibió una ayuda de cerca de 15.000 euros para la recuperación integral del mirador de la Pena do Conde, que es el primero de la Ribeira Sacra sobre el Cañón del río Cabe y que, además, forma parte de una red distinguida con el sello de Calidad Turística de España. En ese sentido, la conselleira subrayó la importancia de recuperar "uno de los enclaves paisajísticos más singulares del municipio".
- Te puede interesar: Voluntarios que combaten los incendios de Galicia por WhatsApp: "Lo único que nos mueve es ayudar"
¿Cómo se ha rehabilitado el mirador?

En ese sentido, la actuación consistió en el refuerzo de la estructura metálica mediante cordones de soldadura y enderezamiento de algunas chapas; nueva construcción de plataformas y escaleras con madera de pino tratada; reposición del suelo de la pasarela metálica y revestimiento de las paredes interiores de la misma con madera de pino tratada; y reposición de bancos y señalización con información gráfica.
Además, Ángeles Vázquez hizo hincapié en que el Gobierno gallego también ejecutó actuaciones de restauración ambiental y control de la erosión en una superficie aproximada de 4,3 hectáreas, con una inversión de más de 18.000 euros para minimizar el impacto del fuego en las laderas de fuerte pendiente hacia el río Cabe.
En concreto, en las zonas sin cobertura vegetal se aplicaron medidas urgentes de estabilización del suelo como albarradas de piedra y entramados de madera quemada, que se complementaron con otras acciones como siembras manuales y el acolchado o mulching de paja con el objetivo de reducir la escorrentía, retener sedimentos y acelerar la recuperación de la cubierta de vegetación.
- Te puede interesar: El nuevo mirador de la Ribeira Sacra que demuestra que Galicia tiene paisajes de ensueño
Además, en este entorno también se derribaron pinos quemados sin aprovechamiento forestal que fueron reutilizados para la construcción de entramados de troncos y, de este modo, contribuir, entre otros aspectos, a retener sedimentos transportados por la escorrentía, favorecer la infiltración del agua en el suelo, reducir la velocidad de la escorrentía y su capacidad erosiva y aumentar la rugosidad hidráulica del terreno.