El corazón de Vigo está a punto de recuperar un pedazo de su memoria arquitectónica. Un edificio centenario, que en 2025 sopló las cien velas y que lleva años en el olvido. Ahora, envuelto en una crisálida de andamios, vive una metamorfosis. Impulsado por la propiedad del Hotel Maroa (Aequor Hotels SL), el inmueble de Progreso 12 está experimentando de una profunda rehabilitación integral que lo devolverá al mercado residencial con diez nuevas viviendas.
La ejecución de las obras, que asume la constructora Di Milano, está transformando este bloque patrimonial en un espacio residencial, pero sin renunciar a su identidad original. Tras recibir la luz verde por parte de la Gerencia de Urbanismo del Concello de Vigo, las obras se encuentran a pleno rendimiento para concluir la rehabilitación de cara a 2027.
Una nueva imagen del centro de Vigo
El proyecto, firmado por el estudio Visier Arquitectos y que cuenta con la participación técnica de José Gallego, se enfrenta a un reto arquitectónico peculiar. El inmueble, de 623 metros cuadrados construidos según el catastro, se presenta como una fachada esquinada a plena vista que divide dos céntricas calles: Progreso y López de Neira.
Así, la creación de las futuras viviendas estará condicionada a esta morfología y al desnivel que hay entre ambas vías. Por eso, el proyecto se ha diseñado desde un primer momento como "una apuesta por la regeneración del tejido urbano del centro histórico de la ciudad, contribuyendo a la revitalización residencial de una zona estratégica de Vigo". Por lo que no aportará únicamente solución residencial, sino también estética al entorno.
- Te puede interesar: Inditex elige Príncipe para transformar un edificio entero con una gran tienda insignia en Vigo
Patrimonio de Vigo
Conscientes del valor arquitectónico del número 12 de la calle Progreso, Di Milano destaca que la reforma se está llevando a cabo bajo el estricto paraguas del Plan Especial y Catálogo Complementario de Edificios a Conservar de Vigo (PEEC). Esto se traduce en la obligación técnica y moral de salvaguardar las condiciones de protección del edificio, restaurando y poniendo en valor sus elementos originales.
Sin embargo, el respeto por el pasado no estará reñido con la modernización. Uno de los puntos clave de la intervención, a nivel técnico, será la renovación integral de la cubierta. El proyecto contempla la eliminación de las actuales planchas de fibrocemento, que serán sustituidas por un sistema de acabado metálico de alta durabilidad. Esta solución arquitectónica está diseñada específicamente para soportar el estrés de los entornos urbanos, ofreciendo una resistencia superior frente a las inclemencias meteorológicas y el paso del tiempo, lo que garantizará la sostenibilidad del inmueble a largo plazo.
