La Navidad ha vuelto a dejar un "lleno" en Vigo durante este fin de semana. El despliegue de luces y decoración en la ciudad sigue atrayendo visitantes, y se suceden las imágenes de calles llenas, aparcamientos al completo y 'selfies' por doquier. Sin embargo, este sábado una escena ha llamado la atención de los vigueses y las viguesas generando de nuevo un debate.
Lo cierto es que desde primera hora de la tarde, la ciudad se empezó a llenar con miles de visitantes. Pasear por las calles permitía escuchar acentos de muchos puntos de España e incluso de Portugal. El fenómeno de la Navidad es todo un reclamo para el turismo. Una afluencia que incluso complica encontrar hueco para cenar, especialmente en el centro donde los restaurantes se llenan rápidamente.
Pese a ello, parece que hay visitantes que ya vienen preparados. Eso es lo que permite adivinar la fotografía que fue tomada durante la noche del sábado en el entorno de la calle Areal. Allí, un grupo de turistas fue captado montando todo un picnic en plena acera. Lo sorprendente es que no dudaron en desplegar su propia mesa con asientos, nevera y vino incluido. Una plácida cena al aire libre.
Una vez más, esta particular fotografía ha abierto el debate entre vecinos y vecinas respecto al modelo turístico de la ciudad. Una de las grandes ventajas de la Navidad de Vigo es que es un destino asequible para todo el mundo, la ciudad acoge a los visitantes sin coste alguno ya que la decoración y el ambiente se puede disfrutar sin dinero.
Por otro lado, este mismo viernes el centro de la ciudad se convirtió en el escenario de una protesta en la que precisamente esta era una de las críticas de los convocantes. En su manifiesto señalaban que la Navidad abarrota las calles y servicios de Vigo con turistas que terminan invirtiendo poco dinero en la ciudad.
