La Diputación aprobará el convenio para transformar Rosalía de Castro, a la espera del Concello de Vigo

Continúa la disputa entre Diputación y Concello por la humanización de la calle Rosalía de Castro. La vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, ha anunciado que la Xunta de Goberno provincial aprobará este viernes el convenio bilateral con el Concello de Vigo para cofinanciar la humanización de la calle Rosalía de Castro, en el tramo comprendido entre las calles Pontevedra y República Argentina, por un importe total de 2,4 millones de euros. Tal y como establece el acuerdo, el organismo provincial sufragará el 70% de esta mejora con 1,7 millones y la administración municipal completará el presupuesto con cerca de 700.000 euros.

Con el visto bueno provincial, solo quedaría que la Xunta de Goberno local dé luz verde al documento para proceder a la posterior firma. Algo que no se prevé, puesto que el Concello ya lo rechazó al considerar que "está lleno de amenazas, limitaciones e imposiciones". Por su parte, Luisa Sánchez ha explicado este mismo jueves que "se trata del convenio que remitimos la semana pasada. Un convenio marco para las dos ciudades de la provincia. Es idéntico para Vigo y para Pontevedra".

La vicepresidenta señala que el Concello de Pontevedra ya validó el texto, que refuerza las cláusulas de publicidad en consonancia con la Ley General de Subvenciones y con la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen gobierno. Además de eso, "salvaguarda los intereses de la institución y garantiza que la ciudadanía conoce la contribución de todas las administraciones públicas" en las inversiones efectuadas en Vigo y Pontevedra.

El proyecto de Rosalía de Castro

La humanización de la calle Rosalía de Castro, en el trecho comprendido entre las calles Pontevedra y República Argentina, abarcará un tramo de 110 metros de longitud y una superficie de unos 3.740 metros cuadrados. Esta mejora contempla la "transformación" de la fisonomía de la calle en este punto, optando por igualar los pavimentos para crear una plataforma de uso compartido, establecer un carril en cada sentido y sustituir el aglomerado asfáltico. Estos cambios permitirán reducir la velocidad de los vehículos, minimizar ruidos y rebajar la temperatura ambiente.

Además, se crearán nuevas zonas de sombra y lugares de encuentro ciudadano, que ganan terreno con respecto al tráfico rodado. De hecho, la superficie destinada a áreas peatonales y jardines aumenta hasta el 69% del total. "En definitiva, vamos a convertir una zona de paso en un lugar de destino", destacó Luisa Sánchez.

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