Lavadores recupera su Farsa de Damas e Galáns casi un siglo después con sus fiestas grandes

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Tras más de 90 años de ausencia, la Irmandade de Festas de Santa Cristina de Lavadores trae de vuelta al barrio vigués la Farsa de Damas e Galáns, una antigua danza gremial que data del siglo XVII. El retorno de la danza viene de la mana del regreso a la parroquia viguesa de sus fiestas patronales, las Festas de Santa Cristina de Lavadores, tras una década de ausencia.

Fue hace escasos meses, a finales del pasado año 2022, cuando tuvo lugar el acta fundacional de la Irmandade de Festas de Santa Cristina de Lavadores en un intento de traer de vuelta a la vida unas fiestas patronales de las que existen registros que datan del año 1828, siendo uno de los pocos barrios históricos de Vigo que se encontraba huérfano de un día grande. Es a raíz de este proceso de recuperar sus fiestas patronales que los vecinos del barrio redescubrieron esta danza centenaria, que había quedado relegada al recuerdo de sólo unos pocos elegidos que vivieron lo suficiente como para poder contar como las calles colindantes a la milenaria Igrexa de Santa Cristina se llenaban de música de la mano de damas y galáns en los días que se honraba a su patrona.

Es aquí donde comienza un proceso de investigación y recuperación etnográfica que, de la mano del grupo O Fiadeiro, comienza a investigar sobre la danza que los vecinos de Lavadores tenían la oportunidad de presenciar llegadas las fiestas patronales y que, poco a poco, fue quedando en el olvido tras no poder realizarse por culpa de las restricciones derivadas del régimen franquista.

Un total de 25 personas participaron en el proceso de recreación de esta danza. El proceso partió de la memoria oral de los vecinos y vecinas y se apoyó en una fotografía conservada en el Museo Etnográfico de Ribadavia, que permitió conocer los trajes empleados en las últimas representaciones originales de la danza, hace más de 90 años. Para recoger el baile la investigación recuperó material de la formación Xacarandaina, de la Sección Femenina de Falange o del Cancioneiro de Casto Sampedro, que describía pasos, trajes y formaciones de esta manifestación de cultura popular.

La Danza de Damas e Galáns se baila con cuatro damas y ocho galáns, con indumentarias principalmente blancas, y con un guía. La danza comienza con los intérpretes reverenciando hacia el altar hasta salir de la iglesia, para acto seguido dar comienzo a las figuras (o partes). La primera es un contrapaso (o contradanza) lento y sin castañuelas; la segunda es más movida, siendo esta una muñeira que se baila con castañuelas; por último, la tercera es aún más apurada y también con castañuelas, recordando a una ribeirana.

Además de recuperar la danza, la Irmandade de Festas ha rescatado en el proceso la bandera de la parroquia, roja con la banda esmeralda, que simboliza la bravura de los vecinos del barrio de Lavadores con una franja que representa el paso del río Lagares por el barrio.

La historia detrás de la danza

Las danzas blancas o gremiales se pueden todavía ver en algunos municipios de Galicia, donde esta tradición ha ido evolucionando y adaptándose a lo largo del tiempo, aunque se desconoce con exactitud su origen, habitualmente relacionado con el ámbito pagano y de gremios de artesanos. Muchas de estas danzas, al partir de un origen común, presentan muchas similitudes, aunque pueden diferenciarse por pequeños detalles propios del lugar de donde eran propias estas danzas, y son precisamente estos pequeños detalles autóctonos lo que las hace únicas. Algunas de las más destacadas son las que tenían lugar en las actuales Redondela, Baiona, Marín, Betanzos, Camariñas o Carril.

Los primeros registros sobre la celebración de este tipo de danzas se remontan a las antiguas danzas gremiales (también llamadas danzas blancas) de los siglos XVI y XVII, de las cuales todavía se conservan en Galicia un total de 33 tipos diferentes de danzas gremiales, de entre las que podemos destacar a la Danzas de San Roque de Hío (Cangas), Danzas Ancestrais de Darbo (Cangas), Danza das Espadas e as Penlas (Redondela), los Danzantes de Cobas (Cambados) o la que nos concierne en este caso concreto, la Farsa de Damas e Galáns de Santa Cristina de Lavadores (Vigo).

Se cree que la Farsa de Damas e Galáns recibe su nombre por la forma en la que probablemente nació esta danza durante la gran pandemia del siglo XVII. Según explican desde la Irmandade de Festas de Santa Cristina de Lavadores, "la gente, en un intento de realizar un homenaje a un santo en busca de protección contra la enfermedad, comenzó a realizar un imitación sencilla de los bailes cortesanos de la época que se realizaban, también, en honor a un santo". Es por eso que encontramos ciertas similitudes tanto en los pasos como en la música de ambos tipos de danzas.

Sin embargo, este tipo de danzas fueron prohibidas en dos ocasiones a lo largo de la historia: la primera de ellas en 1777, cuando Carlos III firmó la Real Cédula alegando que estos bailes "pueden servir a la indevoción y al desorden en las procesiones"; la segunda fue durante los años de la dictadura franquista, la cual esgrimió los mismos motivos para su prohibición, la cual se nota todavía a día de hoy. Estas prohibiciones, sumadas a la prohibición establecida en el Concilio de Trento (1542) de que las mujeres tomaran parte de los bailes religiosos, provocó la desaparición de numerosas danzas de esta naturaleza.

Sumado al marcado descenso demográfico, que profundiza aún más la crisis de bailarines que mantengan con vida estas danzas gremiales, muchos municipios han comenzado a trabajar para revertir esta situación, permitiendo a las mujeres que participen en este tipo de bailes y fomentando la difusión entre los más jóvenes de este pedazo de nuestra cultura, en un intento de conservar y preservar este legado.

Esta danza, además de realizarse con motivo de las fiestas patronales el 24 de julio, tomaba parte en la procesión de la Virgen de la Asunción, celebrada anualmente el 15 de agosto, además de realizarse el día siguiente, el 16 de agosto, con motivo de la celebración de San Roque, fiesta por la cual el grupo de danzantes se trasladaba en procesión desde Lavadores hasta la Finca de San Roque, algo que también realizaban danzantes del barrio vigués de Castrelos, con quien existía cierta rivalidad por este motivo. Tras la desaparición de estas procesiones, derivadas de las políticas nacional-católicas franquistas, esta danza comenzó a ser borrada de la historia... hasta que la Irmandade de Festas de Santa Cristina de Lavadores, con el beneplácito del clero de la parroquia, la ha recuperado para la vuelta de sus fiestas.

Además, desde la Irmandade de Festas han anunciado que para el próximo 2024 Lavadores, junto a otras parroquias del municipio, volverá a participar en la vuelta de la romería de San Roque (el 16 de agosto), donde se disputa la Carreira da Rosca, un reto entre bailarines de las diferentes parroquias, que tanta rivlidad suscitó entre Lavadores y Castrelos a comienzos del siglo pasado.

Y por fin vuelve la fiesta

Desde la Irmandade de Festas de Santa Cristina de Lavadores ya se ha anunciado el programa de actividades que tendrán lugar a lo largo de las dos jornadas que abarcará la celebración de sus esperadas fiestas patronales, la cual luce de la siguiente forma:

Durante los dos días de fiesta existirán numerosos puestos de artesanía, de churrasco, polbo á feira, bebidas, rosquillas, empanadas, comida vegana y mucho más, ayudando a crear un gran ambiente festivo que llene de vida las calles de la parroquia de Santa Cristina después de una década sin celebraciones.

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