Más de 900 viviendas y zonas comerciales, en marcha la nueva vida de las fábricas de Álvarez en Vigo

Después de 25 años desde que cerraran sus puertas para siempre, las fábricas del Grupo de Empresas Álvarez en Cabral inician su nueva vida. El Concello de Vigo y los actuales propietarios del suelo han puesto en marcha el desarrollo del ámbito urbanístico de más de 106.000 metros cuadrados que albergarán casi un millar de viviendas, zonas verdes y espacios comerciales. Tras más de dos décadas de abandono y degradación, el espacio vivirá un cambio radical que modificará para siempre este barrio vigués.

El Concello ha enviado ya al departamento de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia el plan especial de reforma interior do SUNC-413 Álvarez-Ramón Nieto para su evaluación ambiental estratégica, junto a la solicitud de los promotores (Residencial El Rocío, S.L. e Inversiones Subel, S.L.) para poner en marcha el desarrollo. A falta de que se obtenga el visto bueno, el proyecto se estructura en cuatro franjas paralelas a la Avenida de Ramón Nieto para "una transición suave entre la ciudad consolidada y el entorno natural del río Lagares".

El objetivo, tal y como lo define el proyecto, es crear un "nuevo espacio de centralidad" actuando en unos terrenos degradados y abandonados para vivir una transformación radical que busca convertirse en un referente en Vigo. Es decir, de ruina industrial a nuevo espacio residencial y de comercio con grandes áreas verdes.

El espacio se ordenará en franjas, que van paralelas a Ramón Nieto y que se presentan como un viaje, de lo más urbano, pegado a la carretera, a lo más natural, junto al río lagares. Así, una primera franja será de "amortiguación" con un paseo arbolado y dotaciones junto a la avenida principal, para reducir el impacto acústico y visual; la segunda será la red viaria interna, con 361 plazas de aparcamiento público; la tercera constará del núcleo de edificaciones con los bloques de edificios; y la tercera generará zonas verdes junto al parque lineal del Lagares, recuperando las riberas naturales del río.

Vivienda y espacios comerciales

El desarrollo prevé levantar un máximo de 950 viviendas, de las que en torno a 280 tendrían algún régimen de protección con precios tasados, que se ubicarán en "zonas predominantes" junto a la nueva plaza pública.

El plan pasa por  construir cinco grandes manzanas de edificios, con una superficie edificable total de 81.397,53 metros cuadrados, en un ámbito de 23.026,45 metros cuadrados. El esquema será el siguiente:

El uso comercial se ubicará en una esquina de la parcela, en el extremo sureste, que según las infografías podría abarcar un supermercado y espacios de restaurantes, con accesos independientes a los del barrio para no interferir en la movilidad residencial del día a día. Para ello se reservan unos 14.400 metros cuadrados.

Pasado patrimonial e industrial

El plan obliga a mantener una parte de las edificaciones presentes, aunque muchas se encuentran en un estado de conservación muy deficiente e incluso de total ruina. Así, se exige que se rehabilite una parte del edificio de oficinas diseñado en los años 40 del pasado siglo por los arquitectos Francisco Castro Represas y Pedro Alonso Pérez.

Por otra parte, también se exige mantener la mítica chimenea de Álvarez.  El objetivo es que se conviertan en un "hito y referencia" para que cualquiera que pase por allí entienda el pasado industrial de la zona, para que la historia siga viva. Por ello, se articularán junto a una nueva plaza pública que estará también flanqueada por una manzana de viviendas.

Con todo, hay toda una parte de edificaciones que se perderán para siempre. Una de las naves con cubiertas a dos aguas se derribará y en su lugar se construirá, manteniendo la alineación original, una "relectura contemporánea" de la estética industrial preexistente.

Por su parte, la nave de cubiertas abovedadas, identificada en el catálogo del proyecto como el Elemento D, solo cuenta con protección ambiental, lo que implica que se reconoce su valor como parte del paisaje industrial histórico, aunque no tenga el valor estructural. Debido a su ubicación, la propuesta es que sea objeto de una recuperación formal dentro de la composición de las zonas verdes del proyecto. Su tratamiento final dependerá de su precario estado de conservación.

Nave abovedada, categorizada como "Elemento D"

Por último, además de las zonas verdes que se ubicarán entre las manzanas de edificios, que funcionan como pasillos naturales, el mayor cambio estará en el gran espacio que se destinará a un nuevo parque público. Serán más de 32.000 metros cuadrados, es decir, más de cuatro veces el campo de fútbol de Balaídos. Todo ello junto a la senda del río Lagares y la plantación de unos 1.000 árboles nuevos.

Ahora, Medio Ambiente deberá valorar las alegaciones, cuyo plazo de exposición pública finaliza el 12 de febrero. Con el dictamen del departamento autonómico, se podrá continuar el trámite administrativo que desbloqueará el plan para poner en marcha la urbanización.  El presupuesto estimado de urbanizaciones, rehabilitación del edificio de oficinas y chimenea y construcción de viales superará los 17 millones de euros.

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