La Policía Local de Vigo se encontraba realizando las habituales labores de protección y seguimiento sobre una víctima de violencia de género cuando terminó cazando a la expareja de esta transportando droga. La mujer contaba con una orden de alejamiento contra este hombre, pero los agentes llevaban varios intentos fallidos de dar con ella.
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Por ello, se trasladaron hasta la vivienda de la aludida, cerca de las 16:45 horas. Allí, realizaron varias llamadas al telefonillo y mientras esperaban una respuesta hizo acto de presencia la expareja de la joven. El varón conducía una motocicleta que estacionó en el portal.
El hombre se detuvo bruscamente y visiblemente nervioso, y cuando los agentes se dirigieron a él comprobaron que desprendía un fuerte olor a hachís. Por ello, lo cachearon mientras él comenzó a "palidecer", según el parte policial. Llevaba un una bolsa de comida para mascotas que hizo sospechar a los agentes, quienes comprobaron que en el interior había objetos cuya consistencia, tamaño y forma no se correspondía con lo habitual.
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Dentro había en realidad un total de 5 ladrillos de sustancia vegetal prensada, aparentemente hachís que una vez pesada, arrojo un peso de 490g. Había un envoltorio plástico, trasparente, termosellado al vacío, que contenía una sustancia pulverulenta de color blanco, posiblemente cocaína de 220g de peso y 70 euros, divididos en 6 billetes de 10 y dos de 5. Por ese motivo, procedieron a su detención por la supuesta comisión de un delito contra la salud pública.