Era una crónica anunciada, pero no por esperada deja de ser menos impactante. Tras cerrarse el plazo para la libre elección de hospital en el área sanitaria de Vigo se confirma la huida masiva de pacientes que han decidido dejar el hospital concertado de Povisa, propiedad de Ribera Salud, y han optado por el público Álvaro Cunqueiro. La desbandada es histórica y lleva al hospital situado en el centro de Vigo a sus peores datos en cuanto a número de pacientes asignados.
Según ha confirmado el Servizo Galego de Saúde, un total de 7.806 personas pidieron el cambio de centro desde el Hospital Ribera Povisa hacia el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, con atención en el Álvaro Cunqueiro. El camino inverso, desde el centro público al concertado solo se registraron 276 solicitudes.
Así, y con base a los datos del Sistema de Información Poboacional de Galicia, es decir, de tarjetas sanitarias, la población asignada a Povisa como hospital de referencia es de 102.489 personas. Son 36.500 menos que hace diez años y confirman la sangría que el centro concertado lleva sufriendo de forma constante, a lo que este año se ha sumado la grave crisis reputacional del grupo tras diversos escándalos en otros centros de España y las quejas de los usuarios en Vigo, especialmente con el departamento de dermatología.
El reto ahora será para el Hospital Álvaro Cunqueiro (HAC), que deberá absorber a miles de nuevos pacientes en un momento en el que la sanidad pública está ya fuertemente tensionada, con largas listas de espera. Por ahora, el Sergas no se ha pronunciado ni valorado los nuevos datos, aunque hace unos meses el conselleiro de Sanidade, Antonio Gomez Caamaño, aseguraba que "en cuanto tengamos el dato ya hablaremos de si el hospital público Álvaro Cunqueiro puede o no asumir esa asistencia. En caso de no poder asumirla, haremos para asumirla".
Año de polémicas
Hay que recordar que la Consellería de Sanidade realizó una inspección al servicio de Dermatología del hospital Ribera Povisa de Vigo en el marco del procedimiento interno de control iniciado para verificar la situación del cumplimiento del contrato millonario firmado entre el centro asistencial y el Servizo Galego de Saúde (Sergas) para la prestación de asistencia sanitaria. Todo ello tras registrarse denuncias en los últimos meses por falta de médicos.
Todo ello después de los múltiples escándalos que se destaparon en los últimos meses con relación al Grupo Ribera, propietario de Povisa. En el caso del hospital vigués, las listas de espera continúan, con pacientes esperando cita para un especialista u otros pendientes de cirugía. Pero el problema que afecta a la empresa que gestiona el hospital situado en el casco urbano vigués va, desgraciadamente, mucho más allá. El País destapó unos polémicos audios que afectaban al Hospital de Torrejón y en el que se priorizaban a los pacientes más rentables y se rechazaba a otros, mientras que ElDiario.es desveló en exclusiva un controvertido correo electrónico en el que se explicaba que "reutilizaron hasta diez veces catéteres de un solo uso".
