No es ningún secreto que el confinamiento incrementó el interés por la naturaleza entre la población. Pasar semanas en un encierro urbano creó la necesidad de reconectar con el medioambiente. Por eso, la desescalada empujó a miles de personas a recorrer sendas peatonales, asomarse a los miradores y contemplar atardeceres al aire libre. Algo que muchas administraciones han escuchado e incorporado a sus políticas.
El Concello de Vilaboa está dando pasos que ejemplifican esta tendencia. Tras recuperar un elemento histórico de gran valor patrimonial como es el Forno do Cal, ahora se ha propuesta continuar con esta acción y ampliar su impacto. Este mismo martes, el Gobierno local ha anunciado contactos con distintas administraciones para evaluar la viabilidad de "una gran senda que una el litoral" con el propio municipio.
- Te puede interesar: La ría de Vigo gana un bonito paseo con un mirador sobre el mar
Lo que se pretende es dar un nuevo impulso a esa iniciativa humanizadora que busca dotar de más espacios a los vecinos y vecinas. El Concello ha informado que esta senda a orillas de la Ría de Vigo conectará desde el Forno do Cal hasta la Punta da Travesada. Con ello, se iniciará una llamativa senda que complementará la riqueza de este espacio.

En este mismo punto se inauguró un nuevo espacio que se asoma a la Ría con un bonito mirador coronado por el letrero de "VILABOA". La guinda para la rehabilitación del Forno do Cal, un elemento del patrimonio industrial de la localidad.
Con esos trabajos de rehabilitación, la localidad ganó uno bonito photocall con el impresionante fondo de la Ría. Para completar los trabajos en este paseo por Vilaboa en las proximidades de la N-554 y este nuevo mirador en Forno do Cal, se instaló una barandilla para reforzar la seguridad de las personas que caminen por allí y se habilitó un pequeño escenario para la celebración de actos al aire libre a pocos metros del mar