Reunión extraordinaria en Mos para controlar los riesgos tras el vuelco del camión lleno de gasóleo

El Concello de Mos ha celebrado este domingo una reunión técnica de coordinación para evaluar la situación generada por el vertido de gasóleo registrado tras el accidente ocurrido a la altura del viaducto de Roublín, en la parroquia de Pereiras, y definir las actuaciones que se desarrollarán en las próximas semanas.

En la reunión participaron representantes de la Dirección Territorial de la Consellería de Sanidade en Pontevedra, de la Axencia Galega de Emerxencias (AXEGA), de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, de la empresa pública Tragsa, de la Guardia Civil, de la Policía Local de Mos, de los servicios municipales de emergencias y del Concello de Mos.

Durante la reunión se realizó una valoración de los trabajos ejecutados desde el primer momento de la emergencia. Los responsables técnicos coincidieron en destacar que la rápida actuación de los distintos organismos permitió minimizar la afección a las aguas superficiales mediante la instalación de barreras de contención, mantas absorbentes y otros sistemas de control que continúan activos y sometidos la revisión permanente.

Las labores de limpieza y retirada de material afectado continuarán en los próximos días, especialmente en las zonas de más difícil acceso situadas entre el viaducto y el arroyo, con el objetivo de eliminar posibles focos residuales de contaminación y evitar aficiones futuras.

Una vez delimitada la zona más afectada, se inició la toma de muestras en aguas superficiales, suelos y captaciones del entorno. Estos controles permitirán determinar con precisión el alcance del incidente y evaluar a posible evolución de la contaminación hacia las aguas subterráneas.

La Confederación Hidrográfica Miño-Sil mantendrá un seguimiento continuado de la zona mediante analíticas y controles periódicos, iniciando este domingo mismo la recogida de muestras, mientras que los equipos especializados seguirán renovando los elementos de contención instalados para garantizar la protección del arroyo de la Salgueira y del resto del entorno afectado.

En lo que respecta a las viviendas ubicadas en el área de seguimiento más próxima a la zona cero, que abarca aproximadamente una docena de inmuebles en el entorno del río, se mantiene de forma preventiva la recomendación de no consumir agua procedente de pozos particulares ni emplear agua de regadíos hasta disponer de los resultados de las analíticas actualmente en curso.

Los técnicos explicaron durante la reunión que esta medida responde a un criterio de prudencia mientras se evalúa el posible alcance de la afección y se completa la toma de muestras en las captaciones de la zona que ya está en curso.

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