Galicia se habitúa a estar envuelta en un manto blanco en esta temporada de invierno. La estampa ya no sorprende. Ofrece dos visiones diferentes. Por un lado, la lúdica, esa que permite disfrutar en amigos o en familia de una especie de Laponia gallega que deja imágenes que ya forman parte del álbum de fotos -y experiencias- de nuestra vida. La otra, las incidencias y contratiempos que genera, sobre todo en el ámbito del tráfico. La DGT emitió a última hora del viernes un aviso en el que obligaba a cerrar la A-52 entre el tramo que va de A Canda, en Ourense, hasta Requejo (Zamora). La medida duró unas horas. En la mañana de este sábado, regresaba la normalidad a la bautizada como a Autovía das Rías Baixas.
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Desde Tráfico actualizaban la situación del estado de la A-52 en este tramo que va de Ourense hasta Zamora. El mensaje era claro: "Transitables, pero con precaución". La imagen que acompaña el aviso muestra una autovía nevada, con solo las vías transitables en el tramo de Padornelo, una imagen tomada de las cámaras de la DGT pasadas las 09:30 horas de la jornada de este sábado. El mensaje recuerda a las personas que vayan a coger sus turismos o a los trabajadores del sector del transporte que "no olviden ir equipados con cadenas o neumáticos de invierno".
Pese a la sucesión de borrascas que ha azotado durante estos días Galicia, la comunidad gallega afronta este sábado una especie de tregua, donde las únicas alertas que tiene activadas MeteoGalicia afectan al litoral gallego, donde se ha decretado aviso naranja por oleaje y amarillo por mar de viento. La situación empeorará este domingo, donde en las Rías Baixas hay activas hasta una triple alerta meteorológica por lluvia, viento y oleaje. El paraguas, de nuevo onmiprense en este tramo del invierno.
