La alta cocina es todo un arte, así que por qué no llevarla a los museos. Eso es lo que parece querer decir la última licitación de la Diputación de Pontevedra. El organismo provincial ha adjudicado la explotación del espacio gastronómico del Edificio Sarmiento, donde se encuentra el Museo de Pontevedra. Y el ganador ha sido, ni más ni menos, que el chef Pepe Vieira, reconocido por la Guía Michelin.
En realidad, se trata de unas instalaciones que ya estaba gestionando este reputado cocinero. Pero ahora, la Diputación le ha concedido el derecho de hacerlo durante seis años más, lo que permite desarrollar más todavía ese concepto culinario que tantos galardones gastronómicos le han valido a Vieira.
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La concesión busca integrar la oferta hostelera con el proyecto cultural del edificio. Las instalaciones no son cualquier cosa, este es un espacio singular de gran belleza y ubicación. Por eso, la propia licitación valoraba los estándares de calidad e imagen de cada proyecto.
De ahí que la empresa del cocinero esté obligada a cumplir con varios requisitos. Por supuesto, mantener el nivel gastronómico, algo que no le resultará difícil, pues ya lo ha estado haciendo hasta ahora con su proyecto "Ultramar". Pero también deberá acometer algunas obras con el objetivo de renovar y mejorar las instalaciones.
¿Cómo es este espacio gastronómico?
Tal y como se indica en la licitación, se trata de un espacio con distintas zonas:
- Restaurante: ubicado la planta baja, con acceso independiente, ocupa una superficie de 160 metros cuadrados, aproximadamente. Cuenta con un comedor, una cocina exterior, una cocina-office interior, almacén y zona de refrigeración.
- Cafetería: es el local contiguo, y se extiende un 168 metros con una barra, zona de meses, aseos y vestuario para el personal.
- Terraza: un espacio al aire libre pensado para las épocas de mejor tiempo.
En este enclave único en la ciudad de Pontevedra, el chef Pepe Vieira ha estado ofreciendo un concepto desenfadado de taberna, con ese toque que distingue su cocina. Algo que, previsiblemente, continuará haciendo durante los próximos años, dotando así de un espacio gastronómico de renombre al museo.
