Una villa indiana con un jardín de más de 8.000 metros, A Guarda quiere comprar esta joya de Galicia

A Guarda se ha propuesto hacerse con una de las joyas arquitectónicas de Galicia. Su alcalde, Roberto Carrero, se encuentra negociando la compra de Villa María, también conocida como Casa de Don Eloy. Una espectacular villa indiana que maravilla a cualquiera que pasa por la localidad, y que el Concello quiere abrir a todo el público.

Tal y como relatan desde el Gobierno local, el objetivo es "crear un espacio público multifuncional de cerca de 8.000 m² consistente en un parque infantil y áreas de ocio en el casco urbano de la villa, así como un edificio que podrá albergar una variedad importante de servicios para la ciudadanía: museo, salas polivalentes, etc."

El regidor expresa que "este edificio con sus jardines es una de las construcciones más destacadas de la arquitectura indiana de la villa". De ahí el interés por adquirir el inmueble, "representa una oportunidad estratégica para nuestra villa, al transformar un activo privado en un posible motor de desarrollo social, cultural y económico".

Se trata de una operación que no cuenta con el rechazo total de la oposición, aunque la agrupación socialista sí ha manifestado que "más allá del atractivo que puede suponer la recuperación de un inmueble singular de nuestro patrimonio, es imprescindible actuar con responsabilidad y transparencia".

Carrero ha señalado que "si todo sale bien, la compraventa inicial se realizará con fondos de Diputación de Pontevedra para ir realizando poco a poco diversas intervenciones". Este apoyo facilita la operación, aunque el PSdeG-PSOE da Guarda pone el foco también en las partidas que serán necesarias para acometer las obras de rehabilitación.

Una asombrosa joya indiana

Con una construcción rectangular situada sobre un amplio terreno en calle de Galicia, en su salida hacia Tui, esta espectacular casa indiana está toda rodeada por magníficos jardines. Cuenta con dos plantas y una cubierta a cuatro aguas con forma de U. Aunque, sin duda, lo más llamativo es su piel de azulejo celeste, en combinación con una piedra tradicional.

Alrededor de la construcción se extienden miles de metros de jardín con fuentes, bancos y palomares de azulejos decorados con escenas gallegas y valencianas. Villa María fue edificada por Basilio de Santiago González, un rico comerciante de tabaco en Puerto Rico, a finales del siglo XIX, en homenaje a su mujer María Domínguez Veiga. Más tarde, esta casa pasó a manos de su cuñado Eloy Domínguez Veiga, un potentado industrial quien la aumentó y elevó aún más su esplendor, convirtiéndola, tal vez, en la casa indiana más emblemática de A Guarda.

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