Vecinos de Vigo denuncian sufrir un "contexto marcado por la violencia y los conflictos constantes", que en los últimos tiempos ha ido a más por una vivienda ocupada. Una situación que está tensando una zona de Cabral, especialmente desde que esta casa se enganchó de forma ilegal a la red eléctrica, dejando "varias calles sin iluminación nocturna, incrementando la sensación de miedo e inseguridad".
Ya son cerca de 60 los residentes del entorno de la calle Fontiñas de Arriba que han firmado un escrito dirigido al Concello, a la Policía Nacional y al juzgado denunciando la situación. En él, señalan que "los problemas con la electricidad fueron uno de los primeros focos de conflicto". Relatan que estos ocupantes "pincharon directamente a la luz de las casas colindantes".
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Tras esta primera fase, y "ante la falta de actuación de las autoridades y la empresa suministradora", estos enganches pasaron al alumbrado público. Por eso mismo, según relatan los afectados, desde entonces han sufrido "averías" y problemas con la "luz pública en parte del barrio". Una situación que indigna a los vecinos y vecinas, quienes se quejan de que "no solo están robando un servicio público, es que ahora vivimos completamente a oscuras".
Situación "insostenible"
Quienes residen en la zona describen la situación como "insostenible". Sin luz en las calles, dicen, aumenta el miedo a sufrir robos, agresiones o actos vandálicos, "en una zona donde ya se han producido pinchazos de ruedas, daños en vehículos y peleas de madrugada".
Los vecinos subrayan que el problema del alumbrado no es un hecho aislado, sino "una consecuencia directa de la ocupación ilegal de la vivienda y de la falta de respuesta institucional". Algo de lo que llevan meses advirtiendo tanto por los riesgos de los enganches eléctricos como por los posibles incendios.
"No estamos hablando solo de molestias, sino de un problema grave de seguridad pública", insisten. Por eso, reclaman una intervención urgente del Concello de Vigo para restablecer el alumbrado público, cortar definitivamente los enganches ilegales y coordinar actuaciones con la Policía Nacional y el juzgado que permitan devolver la normalidad al barrio.
