A tan solo unos días de acabar el 2025, el Concello de Vigo ha apretado el acelerador para uno de los grandes cambios en la ciudad. La Xunta de Goberno de este lunes ha aprobado la licitación del transporte público urbano, un concurso que se elevará a 468,6 millones de euros (el Concello aportará 195,9 millones de euros) y que podría suponer el fin de Vitrasa.
Con ese presupuesto, este servicio público supone la "joya de la corona" en cuanto a contratos públicos a nivel municipal. Y, sin embargo, lleva 30 años ligado a la misma empresa. Algo que podría cambiar en 2026, cuando todas las empresas de transporte podrán optar al concurso y competir con Vitrasa. Para ello, tendrán que mejorar su oferta y cumplir con todos los requisitos que acaba de aprobar el Concello.
"Vamos a mejorar la cobertura de toda la ciudad"
Por lo pronto, el contrato pasará a ser de 9 años (con posibilidad de prorrogarlo uno más) y entrará en vigor en 2026, previsiblemente durante el segundo semestre. Eso sí, el Concello mantendrá la titularidad y supervisión del servicio, mientras que la futura empresa contratista asumirá la gestión operativa.
Con este nuevo modelo, se busca garantizar "todas las condiciones para desarrollar un entorno de gestión dirigida directamente desde el Concello, a través de un gestor especializado". Caballero promete que con él, "vamos a mejorar la eficiencia y la cobertura de toda la ciudad".
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El contrato abarca tanto las líneas de transporte urbano como el bus turístico. Y pone requisitos en ambos ámbitos. Por un lado, los vehículos que presten el servicio regular no podrán tener una vida útil de más de 12 años desde su matriculación. Además, deben cumplir requisitos de accesibilidad, eficiencia energética y contarán con tecnología SAE (Sistema de Ayuda a la Explotación), que optimiza la gestión de la flota en tiempo real.
Además, la empresa que quiera hacerse con este jugoso contrato deberá invertir, aproximadamente, 70 millones de euros en asuntos como:
- Renovación de 55 vehículos, 41 eléctricos y 14 híbridos enchufables
- Una reforma integral de las cocheras para su electrificación
- Incorporación de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial o la 'big data' para la gestión y para mejorar la oferta
El texto aprobado este lunes por la Xunta de Goberno recupera una de las exigencias de los usuarios y las usuarias del bus urbano. Por supuesto, se exige que la nueva empresa compatibilice sus vehículos con la PassVigo, pero se contempla también la incorporación de sistemas que permitan pagar con tarjeta bancaria si el Concello lo requiere.
En cuanto a las condiciones laborales, el contrato también regula cuestiones laborales, que tantas polémicas han generado con la actual concesionaria Vitrasa. El nuevo texto contempla asuntos como que una referencia de 290 jornadas laborales anuales completas para calcular el número de conductores que requiere el servicio. También especifica que la nueva compañía que asuma el contrato deberá instalar diez cabinas de aseo para cubrir las necesidades fisiológicas de dichos conductores.
¿Vitrasa gestionando el bus urbano de Vigo?
Teniendo en cuenta lo que el Concello ha dado a conocer de la nueva licitación, no hay ningún requisito que descarte a la actual empresa concesionaria. Lo que significa que Vitrasa podrá optar de nuevo a hacerse con el contrato, aunque deberá enfrentarse a otras compañías para seguir gestionando los buses urbanos de Vigo durante los próximos 10 años.
