Vigo celebra San Blas por todo lo alto con procesión y protestas por el túnel en Bembrive

San Blas es fiesta y es reivindicación, hoy más que nunca. Bembrive ha tomado las calles para celebrar su gran evento con la tradicional procesión, a la que desde hace un año suma críticas por el proyecto del túnel de la A-52. Las panderetas, las gaitas y los brindis se mezclan con los gritos de protesta en el día grande de esta parroquia de Vigo.

Durante casi un mes, Bembrive se ha convertido en lugar de peregrinaje de muchos vigueses y viguesas -y cada vez más visitantes de Portugal-. Especialmente cada fin de semana, el lugar se ha llenado de vida para disfrutar de los furanchos que caracterizan esta celebración en la que el folclore, la comida y el vino son protagonistas.

Sin embargo, todo llega a su fin. Este 3 de febrero se celebra el día grande de San Blas con una mañana en la que hasta el tiempo ha ofrecido una tregua. Pese a que Vigo lleva casi todo lo que va de 2026 sin ver el sol, la lluvia ha respetado la procesión y ha permitido despedir la fiesta como se merece.

Vecinos y vecinas han recorrido las calles para decir adiós a esta edición, y también para protestar por el proyecto que pretende unir Vigo con O Porriño a través de un túnel. Tal y como denuncian a pleno pulmón, esta alternativa a la A-55 "romperá" la parroquia. En los carteles que acompañaban la figura de San Blas se podían leer reclamaciones como "liberar la AP-9", un tramo de poco tráfico que conecta Tui con Vigo y desde Bembrive en Pé plantean como solución.

Abel Caballero acudió a esta última jornada, pese a que no aparecía la visita en su agenda oficial del día. Allí, parte de los presentes en la protesta se dirigieron a él por su apoyo al proyecto del túnel de la A-52. Tampoco faltaron otros representantes políticos como Luisa Sánchez, presidenta del PP de Vigo.

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