Vigo está a punto de transformar una olvidada plaza de la ciudad en uno de sus nuevos "macroparques" para la ciudadanía. El objetivo es generar un "nuevo espacio público urbano que combine el ocio infantil y el descanso", tal y como señala el propio Concello. Así, proyecta una intervención en una superficie de 1.029,75 metros cuadrados.
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La Xunta de Goberno ha aprobado este mismo viernes el proyecto de reforma de la Praza Fernando Elorrieta Rey, también conocida como el parque Fonte da Portela. Un espacio poco conocido que se encuentra a unos pasos de la peatonal de O Calvario, entre la Avenida Emilio Martínez Garrido, la calle Palencia, la calle de la Portela y la calle de Jesús Fernández.
Con una inversión de 762.925,68 euros, el Concello pretende revitalizar esta plaza con un renovado "macroparque". A día de hoy es una zona eminentemente verde con un anticuado parque, y allí se pretende crear un espacio comunitario que contará con mobiliario urbano para asegurar la comodidad y una zona de juegos dividida en dos áreas.
Zona de juegos norte (para los más pequeños)
Contará con juegos integrados en el relieve del pavimento de caucho, que formará pequeñas montañas para que puedan rodar y trepar. Además, para estimular los sentidos, dispondrá de elementos musicales, así como flores parlantes. Tendrá también alternativas de juego más tradicionales:
- Camas elásticas
- Tobogán
- Tirolina
- Columpios
Zona de juegos sur (para niños más mayores)
Esta área contará con elementos de juego más complejos. La temática central la define una gran red con una cabaña en madera de la que sale un gran tobogán. Así, esta zona será más activa y dinámica, con la incorporación de elementos de juego que incluyen el balanceo y rotación.
Más elementos
Este espacio no solo está diseñado para los menores, también contará con zonas de descanso en las que se instalará mobiliario urbano como bancos, papeleras y "casitas biblioteca" para facilitar el intercambio de libros. Habrá área para la recarga de dispositivos móviles con energía solar y el acceso asegurará la adaptación para las personas con movilidad reducida.
El proyecto promete mantener la masa arbórea de la zona, para garantizar una sombra natural en el parque. Y además, incorporará una senda peatonal fotocalítica, que busca captar la contaminación del dióxido de nitrógeno y absorber parte de la luz. Toda esta obra tendrá un plazo de ejecución de seis meses.