Las comunidades de montes vecinales comunales de Vigo alertan de que la ciudad no está libre del riesgo de grandes incendios forestales. Así lo recoge el manifiesto aprobado este lunes en asamblea, en el que se reclama un pacto institucional urgente para reconocer y proteger los montes periurbanos como una infraestructura verde esencial para más de 300.000 personas.
Un pulmón verde en riesgo
Los montes comunales de Vigo suman 1.600 hectáreas, el 15% del término municipal, y hacen de interfaz entre la masa forestal y el área urbana. Proporcionan servicios vitales: más del 12% del suministro de agua de la ciudad, captación de CO₂, espacios recreativos y refugios climáticos en días de calor extremo, además de albergar una biodiversidad clave.
"Vigo es una de las ciudades gallegas mejor dotadas en espacios verdes gracias a sus montes vecinales, pero esa riqueza puede desfallecer si no se actúa con visión de futuro", advierten los representantes de las comunidades.
La lección de 2017
El manifiesto recuerda el fuego de octubre de 2017, cuando en solo siete horas ardieron más de 500 hectáreas en Valladares, Coruxo, Comesaña, Matamá y Zamáns. La respuesta ciudadana e institucional logró frenar la erosión e iniciar la regeneración, pero las comunidades aseguran haber quedado "descapitalizadas y sin medios para gestionar la biomasa posterior".
El proyecto pendiente: el Anillo Verde
Entre las medidas estratégicas, las comunidades llevan la propuesta de crear un Anillo Verde de 50 kilómetros alrededor de Vigo, una franja de protección contra incendios inspirada en el modelo de Vitoria. El proyecto, valorado en 8-10 millones de euros, quedó parado por la falta de coordinación entre administraciones, a pesar de que comunidades como Coruxo o Saiáns ya habían cedido terrenos.
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"Hoy, algunos tramos han avanzado gracias solo al esfuerzo de las comunidades, pero Vigo no puede renunciar a una infraestructura que es, a la vez, defensa contra el fuego y corredor biológico y recreativo", subrayan.
El manifiesto concluye con un llamamiento a un pacto institucional entre Concello, Xunta y comunidades de montes con el objetivo de ubicar la infraestructura verde periurbana en la agenda de prioridades de la ciudad. Entre las medidas urgentes incluyen:
- Coordinación inmediata entre Concello y Distrito Forestal para prevención y extinción.
- Ejecución del Anillo Verde como faja de protección y corredor ecológico.
- Implementación de las áreas de defensa estratégica y mejora de la red de pistas.
- Actualización de los convenios de mantenimiento de los parques forestales.
"Sin pacto institucional, Vigo sigue expuesta a una tragedia como la de 2017. Ya imos con retraso, pero aún estamos a tiempo de evitar el peor", concluye la Mancomunidad de Montes de Vigo.