Era una auténtica hazaña lo que buscaba el Celta esta tarde en Balaídos. El conjunto dirigido por Claudio Giráldez, que llegó con un resultado muy adverso de tierras alemanas, quiso lograr este jueves una épica remontada de esas que se guardan en la memoria de los aficionados, pero no pudo ser. El Celta puso fin al sueño europeo de esta temporada tras una nueva derrota ante el Friburgo en Balaídos. Aunque se creía en poder dar la vuelta al marcador, ni el juego ni la fortuna acompañaron a un equipo que ahora buscará en La Liga certificar una nueva plaza europea para volver a codearse en competiciones internacionales el próximo año.
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El guion para lograr la remontada pasaba, como muchas otras ocasiones de este tipo, por marcar un gol tempranero que hiciera creer a afición y jugadores de que sí se podía. Sin embargo eso no llegó. Sí que se recibió un duro golpe cuando pasaba de la media hora de juego. Matanovic, con un auténtico golazo desde fuera del área dañaba las esperanzas y la fe de la parroquia celeste. Un 0-1 que suponía una losa y ponía aún más complicada la épica hazaña. Pero los alemanes no tardaron en volver a hacer daño y poner más piedras a la esperada remontada. Suzuki, con un nuevo gol, ponía el 0-2 y el calificativo de misión casi imposible el pase de ronda de los de Claudio Giráldez.
El entrenador olívico intentó revolucionar el partido con varios cambios en el inicio de la segunda mitad, pero el marcador adverso era una gran losa para los celestes. Un tercer gol de los alemanes a los cinco minutos de la reanudación eliminaba las pocas esperanzas que aún pudieran quedar. El gol que muchos califican del honor llegó en los instantes finales. Williot puso el 1-3 con el que remató el partido y supuso el fin de la eliminatoria y del sueño europeo del Celta este curso.
