Cada grano de arena guarda una historia y mucha información que puede ser vital en un contexto de cambio climático. El Centro de Investigación Mariña de la Universidade de Vigo, CIM, acaba de constituir el primer banco nacional de arena playera de España en el marco del proyecto Iberarenum, un hito científico construido grano a grano con la participación de particulares, centros educativos y asociaciones.
El banco cuenta ya con más de 130 muestras procedentes de playas de toda la península ibérica, recogidas por la ciudadanía siguiendo unas instrucciones de muestreo facilitadas por el equipo investigador y enviadas posteriormente a la Universidade de Vigo para su catalogación y análisis. La parte expositiva de las muestras estará la disposición del público en la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidade de Vigo, convirtiendo el resultado de esta investigación en un recurso accesible y visible para toda la sociedad.
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Un proyecto sin fecha de caducidad
El objetivo del CIM es mantener y seguir haciendo que el banco de arena crezca a lo largo del tiempo reuniendo nuevas muestras y analizándolas con fondos propios del CIM, construyendo así un archivo científico de referencia sobre las playas ibéricas y su evolución.
Para el director del CIM, Daniel Rey, destaca el gran valor científico y social que tiene esta iniciativa. "Involucrar a la sociedad en el proceso científico es una poderosa herramienta para dar a conocer el medio marino y la importancia de conservarlo. Las playas son ecosistemas en constante cambio debido a factores como el clima o las características geológicas de su entorno, y analizar la arena ayuda a comprender su evolución, los impactos del cambio climático y permite mejorar la gestión sostenible de los recursos costeros”, subrayó.
"Un recurso vivo"
El proyecto mantiene unos objetivos a largo plazo ya que, como explica Daniel Rey, "queremos que Iberarenum sea un recurso vivo, que crezca y que sirva no solo a la comunidad científica, sino también a la sociedad. Que un docente pueda usar nuestras unidades didácticas, que una familia pueda venir a ver las muestras en la facultad o que un ayuntamiento costero pueda consultar nuestros datos para tomar mejores decisiones sobre la gestión de sus playas. Eso es el que queremos construir”.
