Black Panther, una de las grandes decepciones del año

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Tras el fallecimiento de su padre en un atentado perpetrado por Zemo, T’Challa se verá obligado a asumir el puesto de rey de Wakanda, región en la que transcurre la mayor parte de la película, tras llevar varios años entrenando a la espera de que llegase dicho momento. El resto del mundo considera que este territorio es otro país pobre cualquiera de África, algo que, sin embargo, no es para nada cierto, contando esta zona con una tecnología impresionante gracias al metal vibranium (mineral de origen alienígena de enorme valor económico y gran resistencia).

Antes de ser coronado, deberá aceptar el desafío de cualquiera que así lo deseé, quedando éste resuelto por una lucha que sólo terminará en muerte o rendición. En el presente caso recibirá el reto de M’Baku, al que logra vencer.

Se nos contará entonces que el pueblo siente un odio profundo por Klaue, traficante en el mercado negro, tras haber asesinado a numerosos ciudadanos de Wakanda y haber cometido un tremendo robo de vibranium allí en el pasado. Tras hacer su reaparición robando un artefacto que proviene de nuestra población protagonista, W’Kabi, amigo de T’Challa, le pide que traiga al criminal de vuelta, ya sea vivo o muerto.

(ESTA CRÍTICA PODRÍA CONTENER SPOILERS)

Ésta se convertirá en una de las tramas principales de la película, siendo este personaje el nexo de unión que hará que Killmonger logre llegar hasta Wakanda (aunque en ningún momento se explique cómo, no ayudándole finalmente para nada, ni dándole ningún tipo de consejo. Estamos ante uno de esos momentos “lo hizo un mago”).

Wakanda ha cerrado en el pasado sus fronteras, aislándose del mundo, con el objetivo de que un poder como el que permite tener este mineral no caiga en las manos erróneas, haciendo creer que este Ulysses Klaue robó en su día todas las reservas del territorio. Esto hizo que durante años ignorasen la realidad más allá de su tierra, pasando de los problemas que pudieran tener otras naciones africanas y no brindándoles ninguna ayuda que para estos podría ser fundamental, a pesar de su gran poder. Nos encontramos con una Wakanda increíblemente avanzada frente al resto de territorios africanos en unas condiciones infinitamente peores. Esto será lo que degenerará en el principal arco argumental de la película, con la aparición del personaje interpretado por Michael B. Jordan.

Erik Killmonger, interpretado por el actor al que acabamos de citar, pasa su infancia en Oakland (California), a pesar de ser wakandiano, tras la muerte de su padre y haber sido abandonado en Estados Unidos. Su meta es continuar lo que su difunto progenitor trató de hacer en el pasado, pero de forma todavía más radicalizada: Compartir el poder de Wakanda con los países más desfavorecidos para lograr una mayor igualdad, armándoles con el objetivo de que le declaren la guerra al resto del mundo.

A nuestro protagonista se le presentará aquí un gran dilema, teniendo que asumir su papel como líder que quiere proteger a los suyos, sufriendo ante el hecho de no compartir su avanzada tecnología con el resto del mundo.


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Killmonger querrá el trono que ocupa T’Challa, algo que puede hacer, en función del proceso que allí llevan a cabo para elegir a su nuevo monarca, basado en un combate ritual por la corona. Killmonguer logra derrotar entonces a nuestro protagonista y se hace con la corona y el poder de Black Panther, también en juego en dichos combates.

Tras dar a T’Challa por muerto, el ahora rey se prepara para llevar a cabo su plan de poner en manos de las regiones más desfavorecidas el poder de Wakanda. Será entonces, cuando la familia del antaño rey pida ayuda a la tribu Jabari ante lo que está sucediendo, cuando descubramos que estos han encontrado todavía con vida, aunque en estado comatoso, a T’Challa.

Nakia, de forma previa a abandonar Wakanda, había cogido una de las hierbas que otorgan el poder de Black Panther, de forma previa a que Killmonger ordenase quemar toda la plantación. Esta flor hará que nuestro protagonista se recupere, adquiera de nuevo sus poderes y regrese a su tierra natal para enfrentarse al ahora ocupante del trono, pues al seguir con vida y no rendirse en ningún momento, no ha perdido el combate por el poder.

Comenzará entonces una auténtica guerra entre los partidarios de T’Challa y Killmonger, con estos enfrentados a su vez de forma individual, que terminará con la victoria de nuestro protagonista y un cambio de actitud por parte de la población de Wakanda, dispuesta ahora a compartir su poder con el resto del mundo, revelando su potencial de forma pública en una conferencia de las Naciones Unidas.


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El personaje de Black Panther fue creado en 1966 por Jack Kirby y Stan Lee. Conviene recordar que en esta película estamos ante el primer lanzamiento por parte de Marvel de un metraje protagonizado por un superhéroe negro, siendo el cómic protagonizado por T’Challa el primero de la franquicia con un protagonista de color.

Dirigida por Ryan Coogler, que se convierte en el primer director afroamericano que trabaja para los estudios Marvel, la película pone sobre la mesa el tema de las obligaciones que los países más poderosos pueden tener con respecto a los más desfavorecidos, además de tratar de forma muy acertada el tema del racismo.

El metraje cumple todos los puntos necesarios para estar ante un drama muy shakespeariano. En lo que a nuestro protagonista se refiere, gira en torno al ascenso al trono, su consiguiente caída y el posterior resurgimiento, algo que ya hemos visto mil veces, tema sanguíneo de por medio incluido.

Conoceremos los inicios y el origen de esta población en los primeros minutos de metraje, con la caída en la Tierra de un meteorito tiempo atrás. Descubriremos el turbio pasado del antiguo rey de Wakanda, que llegó a matar a su hermano, algo que, aunque fuera por una causa necesaria, posteriormente ocultó a sus conciudadanos, acto muy reprochable, dejando, además, a su sobrino pequeño abandonado.


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Una película que ha logrado auténticos récords de taquilla, superando todas las expectativas, consiguiendo ya la impresionante cifra de 400 millones de dólares en sus dos primeros fines de semana en la cartelera estadounidense; así como 25 millones la noche de su estreno; que se ha convertido en la primera, desde Avatar, en mantenerse primera en las listas de recaudación cinco semanas seguidas, puesto en el que sigue a día de hoy; y consiguiendo más de mil millones de dólares a nivel mundial. Recordar que se podría decir que esta película es un abrir de boca de cara a la reunión de superhéroes que tendremos en Vengadores: Infinity War, siendo la previsión que esta última supere todos los registros habidos y por haber, algo ante lo que no se podría ser más optimista, viendo los resultados de esta Black Panther. Kevin Feige, presidente de Marvel, ya ha confirmado, de hecho, que habrá segunda parte de la película aquí comentada, dejando también abierta la puerta a posibles spin-offs.

Esta primera parte, sin embargo, ha resultado ser toda una decepción más allá del plano económico, siendo muy variados los puntos negativos que presenta, como ahora veremos:

En cuanto al reparto, nos encontramos aquí con uno de los principales problemas del largometraje, a raíz de la falta de carisma que presentan sus personajes, siendo las únicas excepciones Lupita Nyong’o (ganadora del Oscar por 12 años de esclavitud), Michael B. Jordan (conocido, entre otras cosas, por su maravilloso trabajo en la ENORME The Wire) y Martin Freeman (al que hemos podido ver, entre otros, en Fargo, interpretando aquí a un personaje totalmente secundario que sirve como mero alivio cómico, sin aportar nada a la trama, y que resulta, pese a eso, mucho más carismático que la mayor parte del reparto). Chadwick Boseman fracasa de forma estrepitosa como protagonista de la película, siendo su personaje muy plano y su actuación en todo momento muy básica, con cero carisma. Daniel Kaluuya falla también por su parte, dándole vida a su personaje sin cambiar en ningún momento de expresión a lo largo de todo el metraje, cayéndote peor por la mala actuación del actor que por el propio carácter de la persona a la que da vida.

Letitia Wright, que se pone en la piel de Shuri, hermana de T’Challa y encargada de diseñar el traje de su hermano y de desarrollar la tecnología del país, siendo una auténtica genio, hace también un buen trabajo, siendo la protagonista de los pocos toques de humor que funcionan a lo largo del metraje, a pesar de que su personaje quede en algunos momentos un tanto estereotipado.


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Los personajes secundarios cuentan con un gran peso a lo largo del metraje, todo un acierto ante la falta de carisma del principal.

El CGI y los efectos especiales son un auténtico desastre a lo largo de la mayor parte de la película, principalmente en las escenas con aparición de rinocerontes, que resultan de vergüenza ajena, siendo difícilmente justificables los 180 millones de dólares de presupuesto con los que ha contado la película.
Las escenas de acción están bastante mal rodadas, con movimientos de cámara tan acelerados que, en muchas ocasiones, resulta casi imposible saber quién está golpeando a quién.

La película presenta un sentido del humor escaso, mal llevado y muy infantil, siendo el mejor ejemplo de ello que tras la explosión de un coche aparezca la conductora intacta sobre el asiento del mismo derrapando por la calle. Está bien la esperada aparición de Stan Lee, hecha de forma acertada, con su habitual momento cómico en las películas de Marvel, logrando sacar la risa de los espectadores ante el guiño presente en pantalla.

Cuenta, eso sí, con muy buena música, a manos de un Kendrick Lamar que le sienta a la película como un guante y combina a las mil maravillas con los sonidos de influencia africana que podemos escuchar a lo largo del metraje, sólo teniendo el defecto de continuar presente en algunas escenas que pretenden ser más emotivas, no pegando en esos momentos ni con cola con respecto a lo que estamos viendo en pantalla, algo que se le puede llegar a perdonar.


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A cargo de la fotografía se encuentra Rachal Morrison, quien recordemos, como ya dijimos en el pasado, fue la primera mujer nominada al Oscar en dicha categoría con la película Mudbound. Aquí tiene la oportunidad de desplegar un juego cromático mucho más amplio que el disponible en el citado metraje, caracterizado por una gran abundancia de marrones y colores apagados, accediendo en esta Black Panther a combinaciones mucho más variadas, pero que son aprovechadas en pocos momentos, combinando estos, eso sí, de manera muy efectiva con los vestuarios vistos en pantalla.

De lo mejor y poco rescatable, en el aspecto visual, me parecen las escenas en las que tras recibir el líquido que les convertirá en Black Panther, los personajes son enterrados para reencontrarse con sus difuntos, en unos momentos oníricos de gran belleza, accediendo estos al plano ancestral. El traje felino está también realmente conseguido, destacando, y mucho, para bien.

Vemos una Wakanda en la que se mezcla la vegetación propia de la zona con la más avanzada tecnología, en combinación con vestimentas africanas muy coloridas, pero falla a la hora de reflejarnos cómo es la sociedad del lugar, sólo mostrando a las clases más altas.


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Con respecto al trabajo de diseño, a manos de Hannah Beachler, ésta declararía que tuvo total libertad creativa y que viajó hasta África para inspirarse y que la tecnología quedase bien con la tradición del continente.

Entre los pocos momentos interesantes del metraje nos encontramos con las escenas del casino, que sí logran tener algo de tensión, y la persecución automovilística en Corea, que sí está bien realizada. El momento Black Panther vs Black Panther también está muy conseguido, a pesar de lo ya criticado con respecto a las escenas de acción de la película.

Resulta muy interesante también el recurso de que los poderes de nuestro héroe puedan ser arrebatados de forma voluntaria en el momento de luchar por el trono, para ser posteriormente entregados al ganador de la contienda, bebiendo de la hierba en forma de corazón y obteniendo así este potencial. No sólo está en juego ser el rey, sino que también lo está el ser Black Panther.


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Lo mejor de todo el metraje, y no es broma, son las escenas finales con los créditos, muy trabajadas a nivel visual y llamativas, resultando todo un acierto.

A la película le sobra metraje por todas partes y se hace excesivamente larga, con un ritmo en su primera mitad que falla de forma estrepitosa, sólo levantando muy ligeramente el vuelo tras la llegada de Killmonger a Wakanda, haciendo en muchos momentos que el espectador caiga en el aburrimiento, y con un guion lleno de agujeros, que hace aguas por todas partes, y por momentos enrevesado, sin ser para nada necesario. El mejor ejemplo de ello sería el tema de la sangre real que tiene el personaje de Michael B. Jordan, que no debería ser argumento ninguno a la hora de reclamar el trono, pues realmente ya hemos visto previamente que cualquiera puede aspirar al mismo retando a la persona que vaya a ser coronada. El que sea familiar de T’Challa no aporta realmente nada a la película, pero en ese momento le dan una relevancia que, con respecto a ser rey de Wakanda, no tiene ningún sentido.

Bastante ridículo que sobre la mitad del metraje se produzca la supuesta muerte de nuestro protagonista, cuando es más que evidente que ésta en realidad no ha sido tal, siendo bastante cuestionable el motivo por el que T’Challa salva la vida, que difícilmente podría estar más cogido con pinzas.

La llegada de la otra tribu en los momentos finales es un recurso demasiado trillado y esperado por todo el mundo. Teniendo en cuenta que no se logra ni la más mínima sorpresa con esto, este grupo podría haber aceptado el ayudar ya desde el principio, haciendo la lucha más igualada y sin tener que jugar con un elemento que pretende ser inesperado y que no es tal.


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Las ya famosas escenas post – créditos de Marvel no resultan nada del otro mundo y pasan sin más. Eso sí, para la segunda, tened paciencia, pues es posible que en el cine enciendan las luces tras la primera, que es lo que pasó en la sala a la que asistí. Con respecto a su proyección en su versión doblada, es una pena el verla de esta forma, pues se pierde un elemento tan característico como lo es el que cada una de las tribus tenga su propio acento al hablar, a pesar de notarse que estamos ante actores a los que se les ha pedido que finjan acento africano.

Aunque tiene un buen mensaje como es el de ver más allá de uno mismo y de los tuyos, estamos ante una película con más pretensiones, de las que no está a la altura, que resultado final. Más que derribar estereotipos, lo que hace, a lo largo de la mayor parte de su metraje, es precisamente reforzarlos, lo que demuestra todavía más lo fallido del proyecto.

Vendida de forma previa como una película muy política y dotada de una gran profundidad, estos elementos no están ni la mitad de presentes en el metraje de lo esperado. También un homenaje, según el director, a James Bond, algo que tampoco se cumple, no viéndose por ninguna parte, más allá de la escena del casino. Sí vemos, en cambio, algunas reminiscencias de El rey león.

El metraje falla como película de aventuras, falla como película de acción y en muchos momentos llega incluso a fallar como entretenimiento cinematográfico, que es lo mínimo que se le puede pedir a una película de estas características, siendo incluso aburrida en varios momentos del metraje. Estamos ante una película para nada recomendable, bordeando la pérdida de tiempo y de dinero. La sensación al salir del cine es de completa indiferencia tras su visionado, que es lo peor que le podría pasar a un largometraje, sin lograr llegar en ningún momento al espectador. Ocasión fallida por parte de Marvel de encariñarnos con otro de sus personajes, no mereciendo este proyecto el ser visto.

Ficha técnica de Black Panther

Título original: Black Panther

Estreno en España: 16 de febrero

Año: 2018

Duración: 134 minutos

País: Estados Unidos

Director: Ryan Coogler

Guion: Joe Robert Cole y Ryan Coogler (Cómic de Jack Kirby y Stan Lee)

Música: Ludwig Göransson

Fotografía: Rachel Morrison

Reparto: Chadwick Boseman, Michael B. Jordan, Lupita Nyong’o, Danai Gurira, Martin Freeman, Angela Bassett, Forest Whitaker, Andy Serkis, Winston Duke, Daniel Kaluuya, Sterling K. Brown, Florence Kasumba, Letitia Wright, Phylicia Rashad, Sydelle Noel, John Kani y Stan Lee

Género: Acción. Fantástico. Ciencia ficción

Sinopsis: “”Black Panther” cuenta la historia de T’Challa quien, después de los acontecimientos de “Capitán América: Civil War”, vuelve a casa, a la nación de Wakanda, aislada y muy avanzada tecnológicamente, para ser proclamado Rey. Pero la reaparición de un viejo enemigo pone a prueba el temple de T’Challa como Rey y Black Panther ya que se ve arrastrado a un conflicto que pone en peligro todo el destino de Wakanda y del mundo.”

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