En plena naturaleza en O Rosal, en la parroquia de San Miguel de Tabagón, encontramos un tesoro de gran valor geopatrimonial: los vestigios del yacimiento de As Bornas, la mayor mina de oro subterránea conocida de época romana en Galicia. Aunque hoy este lugar ya no provea de valiosas pepitas y lascas, su localización cuenta con otros “lujos” y atractivos: su apasionante historia y sus hermosas vistas hacia la desembocadura del Miño.
La mina de As Bornas es uno de los lugares más interesantes para descubrir los secretos de la “fiebre del oro” de la época romana en el noroeste peninsular. En este yacimiento encontramos zonas donde se realizaron trabajos de extracción a cielo abierto y otros subterráneos. Han sido localizadas hasta 18 bocas (algunas abiertas y otras obstruidas) y unos 300 metros de galerías subterráneas.
Aunque la existencia de esta mina es conocida desde hace décadas, fue en 2021 cuando la limpieza de vegetación acometida por la comunidad de montes de San Miguel de Tabagón y Pías dejó al descubierto una serie de pozos y fosos mineros en la zona conocida como A Borna Grande. A partir de ahí, una serie de trabajos de exploración geofísica permitieron profundizar en el conocimiento sobre el lugar y la forma en la que se trabajaba en el yacimiento para la extracción del oro.

Ahora este lugar puede visitarse en un recorrido marcado con diversos paneles informativos que ayudan a comprender el momento histórico, las diferentes zonas de la explotación minera y la forma en la que se desarrollaban los trabajos extractivos. Además, desde la zona donde comienza el foso más largo hallado, el cual supera los 500 metros de largo, también podemos disfrutar de unas hermosas vistas a las islas del Miño, monte Trega, desembocadura y playa de Moledo, en Portugal.
Y, si queremos seguir disfrutando de las vistas pero con una panorámica de mayor amplitud, podemos continuar subiendo la montaña por la carretera hasta llegar a la zona más alta. Allí se encuentra el mirador de O Niño do Corvo, un impresionante balcón con panorámica 360 grados con amplias vistas de todo el Baixo Miño y Norte de Portugal.
Descubrimientos e interrogantes
As Bornas ha albergado actividad minera en más de una ocasión en su larga historia, y además, el dorado metal no ha sido el único producto extraído de sus entrañas. Durante varios años del siglo XX, aprovechando las antiguas labores mineras de época romana, también hubo actividad de extracción de estaño.
En cuanto a la presencia de estos dos metales en el yacimiento de As Bornas y su explotación a lo largo de los siglos, aún permanece abierto un interrogante: ¿los galaicorromanos se fijaron solo en el oro o también extrajeron estaño, teniendo en cuenta el gran valor de este producto en la antigüedad?
Por otra parte, los trabajos geofísicos desarrollados en el lugar han permitido localizar 300 metros de galerías subterráneas, “leer” sus formas y confirmar su estado. Así, en el lugar también se puede visitar “O Socavón”, que es como se denomina el área en el que se produjo un colapso de la galería galaicorromana. En este punto encontramos un nuevo interrogante, al desconocerse si el derrumbe se produjo durante la vida útil de la mina o posteriormente, ya en fase de abandono.
Cómo llegar a la mina galaicorromana de As Bornas
Para llegar a la mina de As Bornas lo más sencillo es dirigirnos a O Rosal desde la carretera PO-552 y, en San Miguel de Tabagón, tomar la Estrada do Morán. Manteniéndonos siempre en la Estrada do Morán, unha vez hayamos pasado la rotonda que da acceso a la vía rápida del Baixo Miño (CG-4.2), debemos prestar atención para tomar el desvío a mano derecha donde aparece señalizado el cementerio y la mina galaicorromana de As Bornas.
Siguiendo este camino encontraremos una nueva señal que nos marca el camino a seguir hacia la mina. Iremos subiendo por una carretera estrecha entre zonas de monte y, aproximadamente a 1,5 kilómetros, empezaremos a ver los paneles con la información del yacimiento que se sitúan a pie de carretera.
En la zona de la mina hay espacio para dejar el coche aparcado y hacer la visita a pie por este interesante entorno de valor geopatrimonial. Si, al terminar la visita queremos seguir subiendo por la carretera, a unos 2 km encontraremos la cumbre del monte. A mano izquierda llegaremos hasta el mirador del Niño do Corvo, un lugar único que nos permite completar la visita disfrutando de las vistas del tramo final del río Miño, el Monte Trega, los Muíños do Picón, extensas zonas de viñedo y otros singulares enclaves baixomiñotos.
Una ruta de senderismo
Para las personas amantes del senderismo existe una opción que, saliendo de la iglesia parroquial de San Miguel de Tabagón, nos permite hacer un recorrido circular de algo más de 12 kilómetros pasando por la mina de As Bornas, subiendo al Niño do Corvo y volviendo a bajar hasta terminar de nuevo en el templo parroquial.
Este itinerario tiene una dificultad moderada, pues acumula bastante desnivel y transcurrir por tramos de suelo irregular. No obstante, teniendo en cuenta las vistas a las que da acceso, el esfuerzo tiene su recompensa. La ruta no está marcada ni señalizada in situ, pero puede seguirse fácilmente a través del perfil del Concello do Rosal en la aplicación de rutas Wikiloc.