De aldea abandonada a alojamientos de relax entre cascadas y senderos en el norte de Portugal

El norte de Portugal cuenta con idílicos rincones que cada año se convierten en todo un atractivo para los vecinos y vecinas de Galicia, especialmente para las provincias del sur de la comunidad. Espacios naturales, alojamientos rutas de senderismo o bonitas aldeas que se erigen como una alternativa para una escapada a varios kilómetros de distancia. Una de ellas es la que ofrece "Aldeia de Pontes", una aldea que quedó abandonada y que poco a poco está siendo rehabilitada. Un rincón que, tras varios años de trabajo, ofrece hasta ocho casas diferentes para alojarse en medio de la naturaleza en uno de los paraísos naturales del país luso.

Pontes, situado en Castro Laboreiro, dentro del Parque Nacional de Peneda-Gerês, quedó deshabitado a principios de la década de los 2000. A partir de ahí arrancó un proyecto para recuperarlo y volver a darle vida. Entre las medidas se encuentra la revitalización del pastoreo o de la agricultura, el impulso de la apicultura y también ofreciendo varios alojamientos rurales en el que poder desconectar de la rutina. En concreto, esta aldea rehabilitada cuenta ya con ocho alojamientos de diversos tipos en los que se ha mantenido su diseño característico, utilizando la madera y la piedra original en la reconstrucción.

Además, a poca distancia de estos espacios, se encuentra la Cascada de Pontes, un rincón de agua cristalina muy tranquilo que durante los meses de verano se convierte en un idílico espacio en el que darse un refrescante chapuzón.

Cómo son las casas de la "Aldeia de Pontes"

Las ocho casas rehabilitadas y convertidas en alojamientos turísticos rurales en Pontes cuentan con interiores adaptados. Todas ellas disponen de cocina completamente equipada y todas las habitaciones tienen baño privado. Además, en los meses de invierno, el frío se hace notar, y por ello todas disponen de chimenea y calefacción. A mayores, cada una de las viviendas cuenta con una zona exterior con barbacoa, mesa y sillas. Y tal y como explican, también disponen de una piscina con acceso exclusivo para los huéspedes.

En concreto son ocho las viviendas que se pueden alquilar en la aldea de Pontes. Dependiendo la que se elija, la capacidad va de cuatro a ocho personas. "Casa Corga", "Casa Eira", "Casa Forge", "Casa de Eido", "Casa del Sacerdote", "Casa da Pelica", "Casa Figueira" y "Casa do Lume" son las ocho viviendas que las personas interesadas pueden reservar plaza para ir con la pareja, amigos o familiares.

Precio y cómo reservar en estos alojamientos

Foto: Aldeia de Pontes

Estas casas rurales en pleno corazón del Peneda-Gerês es una opción ideal para desconectar unos días en un paraíso natural del norte de Portugal durante uno o varios días. Las reservas para alguno de estos alojamientos puede hacerse online a través de su web y cuenta con diferentes precios según la vivienda elegida y el número de personas que decidan alojarse en ella. 

Los precios van desde 85 euros por noche para una o dos personas en las viviendas con menos capacidad (Casa Eira, Casa Forge o Casa Corga) a los a 220 euros por noche para ocho personas en la casa con mayor capacidad de todas (Casa do Lume). Para poder reservar se pide una estancia mínima de dos noches y el precio se incrementa ligeramente (10 euros) en temporada alta (agosto y otras fechas de vacaciones). 

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