Oasis para huir del calor de la ciudad, cinco refugios climáticos en el área de Vigo

El cambio climático ha dejado de ser una promesa distópica de un futuro cercano. Sus efectos están aquí y tienen consecuencias diarias para la ciudadanía. Hay estudios que apuntan que, de mantenerse la tendencia actual, Vigo experimentará un aumento de temperatura de 2,8 a 3,6 °C con olas de calor el doble de largas de aquí al año 2050. Por eso, resulta necesario que las ciudades se adapten para mitigar todos estos efectos con más espacios naturales. Mientras tanto, existen refugios climáticos perfectos en el área de Vigo para escapar de los días más calurosos.

En pleno mes de junio, Galicia experimenta un nuevo fenómeno de calor con alertas meteorológicas para varias zonas del territorio, incluida el área de Vigo. Quienes no quieran renunciar a disfrutar del ocio al aire libre, hay varios lugares a los que escapar, desde los más accesibles a los más originales.

Castrelos - Vigo

Parque de Castrelos // Turismo Rías Baixas

El parque más grande de Vigo, con una superficie de 220.000 metros cuadrados. Lo cierto es que es una de las alternativas más habituales para los vecinos y vecinas, pero no por eso deja de ser una de las mejores opciones. Se encuentra dentro de la ciudad, lo que lo hace accesible y sencillo para llevar unas toallas y tumbarse al aire libre para leer, jugar a las cartas o merendar. Además, cuenta con un parque infantil y con uno de los tramos del paseo del Lagares.

Senda del río Louro - O Porriño

Una alternativa más activa para quien busca conectar con la naturaleza en un día de calor. El Paseo do río Louro atraviesa O Porriño con una ruta llana y accesible. La mayor parte del recorrido está cubierta por un bosque de ribeira en el que habitan especies como el adorable sapoconcho.

Es cierto que no todo el recorrido cuenta con sombra, pero sí cuenta con la refrescante presencia del río Louro, tan emblemático para la localidad.

Bosque Encantando - Aldán

Castillo en el Bosque encantado de Aldán. // Turismo de Galicia

Escondido en O Morrazo, es un estupendo destino para quien busca sombra, naturaleza y curiosidades. Este bosque atlántico está plagado de caminos para recorrer, aunque sin duda el mayor reclamo es su enigmático castillo. No todo el mundo lo sabe, pero en realidad este era una edificación de recreo que mandaron construir los Condes de Canalejas en el siglo XX. Nunca llegó a terminarse y ahora el musgo le da un toque de misterio.

En las inmediaciones se puede encontrar un acueducto de piedra en el camino hacia una ruta entre molinos, siempre con el agua como telón de fondo. Probablemente esta es la mejor opción para quien no busque relax en los días de calor y quiera aventurarse bajo un techo formado por ramas.

Chan da Lagoa - Baiona

Foto: Turismo de Galicia

Un plan perfecto que combina vistas, picnic y animales. Ubicado en lo alto del Monte A Groba, el Chan da Lagoa cuenta con un merendero a la sombra de los árboles. Allí es posible, no solo disfrutar de una jornada al aire libre a una altura considerable, sino también encontrarse con hermosos caballos y vacas que pastan en el entorno.

As Aceñas - O Rosal

El área recreativa de As Aceñas, un rincón lleno de encanto con espacios para el baño

Cuando el calor supera los 30 grados siempre apetece un chapuzón. Quienes buscan algo distinto a la playa, O Rosal esconde una zona de baño tan desconocida como idílica. Situada en el área recreativa de As Aceñas, aparece una playa fluvial bañada por las aguas del río Tamuxe.

El entorno cuenta con merenderos y zona arbolada, pero es que además incluye el Sendero de Pescadores, lo que supone un plan completo para pasar todo un día. Esta ruta recorre el último tramo de los ríos Tamuxe y Miño a lo largo de 7 kilómetros.

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