Pozas de Mougás, un enclave único en las Rías Baixas para darse un refrescante chapuzón

La provincia de Pontevedra, según explicó la Aemet esta semana, vive estos días un episodio de temperaturas "extraordinariamente altas" para esta época del año. Una situación que llevará a muchas personas a buscar una alternativa para escapar del calor, desde playas de las Rías Baixas a alguno de los arenales fluviales o pozas que se esconden en el interior del territorio pontevedrés.

Uno de esos enclaves que se convierte cada año, también este, en una buena opción para darse un refrescante baño en jornadas de calor se encuentra en el Concello de Oia y en plena Serra da Groba. Se trata de las Pozas de Mougás, un espacio para el que es necesario hacer un recorrido a pie para poder llegar. Un esfuerzo físico que se ve recompensando por la belleza de este rincón del sur de Galicia y que lo convierten en un gran atractivo para una escapada de un día.

El río Peito y sus afluentes son los grandes culpables de la existencia de las Pozas de Mougás. A lo largo de su recorrido combinan la velocidad y la fuerza de sus cascadas con la tranquilidad que ofrecen las diferentes pozas, de aguas cristalinas y convertidas en un lugar ideal para el baño. Se encuentran en el trayecto de la conocida como "Ruta Máxica de Oia" y están cerca de restos arqueológicos como los petroglifos de O Pousiño, entre otros. 

La más conocida es la denominada como "Poza Grande", a la que se llega tras descender por una bella cascada en este espacio natural del Concello de Oia. Se encuentran todas ellas en un enclave natural de gran belleza, lo que permite disfrutar, además de ese refrescante baño, de un agradable paseo por una zona de un gran valor paisajístico. Además, para aquellas personas que vayan pensando en disfrutar de una jornada completa, también dispone cerca de un merendero con sillas y mesas en el que poder hacer un tranquilo picnic con amigos o familiares. 

Cómo llegar a las conocidas Pouzas de Mougás

Para poder llegar hasta las Pozas de Mougás habrá que hacer un pequeño recorrido, no del todo sencillo pero que es asequible para cualquier persona y que está debidamente señalizado. Desde la PO-552, debemos tomar el desvío hacia Mougás y Viladesuso, aunque en el indicador están perfectamente señalizadas también las pozas. A partir de ahí, iniciaremos un ascenso en el que dejaremos atrás la ciclovía y la iglesia parroquial de Santa Uxía de Mougás. Unos metros antes de llegar al picadero de caballos, aparecerá ante nosotros el desvío hacia las pozas, un trazado forestal sin asfaltar. Desde ese lugar habrá que recorrer un poco más de dos kilómetros para llegar al destino y disfrutar de la belleza y de las aguas cristalinas de las pozas de Mougás. Lo recomendable es hacer esta última parte del trayecto andando.

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