Durante años, los aspirantes al clero pasaban temporadas enteras encerrados en un seminario para tratar de encontrar el camino. Un retiro en el que no resultaba difícil sentirse conectado con la vida, rodeado por una bonita naturaleza y en un inmueble señorial. Ahora, esa experiencia reservada únicamente a los religiosos está al alcance del resto del mundo.
Hace tan solo unas semanas, el norte de Portugal acaba de ganar un lujoso hotel de cuatro estrellas. Lo curioso es que lo ha hecho en ese antiguo seminario religioso, que ahora ofrecerá una experiencia única a sus huéspedes. Así lo prometían en el acto de inauguración de Stella Braga Aparthotel, un nuevo reclamo "pone en valor el patrimonio, refuerza la oferta turística y contribuye para una ciudad todavía más dinámica".
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Sin embargo, no hay un gran operador turístico el que ha impulsado esta transformación del patrimonio. Lo ha hecho directamente la congregación propietaria del seminario, que ahora será la que gestione este lujoso hotel. Según relatan, este será ahora un "espacio de acogida y hospitalidad", previo pago, por supuesto. Precisamente, según informa la Congregaçao dos Missionários do Espírito Santo, esos beneficios servirán para "apoyar misiones religiosas y humanitarias en varios puntos del mundo".
¿Cómo es este lujoso hotel?
Lo cierto es que la renovación del concepto ha resultado en un realmente llamativo Stella Braga Aparthotel. Más allá del entorno, han logrado mantener la esencia de esta construcción, con techos altos, imponentes salas que ahora sirven de comedor y una estética sobria pero cautivadora.
El nuevo concepto ofrece una serie de apartamentos totalmente equipados, que se ven reforzados con las instalaciones comunes propias de un gran hotel. Todo ello, a las afueras de la ciudad de Braga -en la Rampa da Falperra-, lo que asegura intimidad y paz, en un entorno perimetrado y con algunas zonas vegetales que alivian el impacto urbano. A estos atractivos se suma un patio interior como punto de encuentro.
