La carrera de diferentes promotores por construir y poner en marcha nuevos espacios comerciales al abrigo del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Vigo se acelera. Tras la aprobación de las nuevas normas urbanísticas este pasado verano, la actividad es frenética para ser el primero en hacer negocio y no quedarse atrás ante un estallido comercial que, por ahora, ya prevé al menos tres grandes áreas comerciales en la ciudad.
Al espacio en el que se prevé que se instale Obramat en la Avenida de Europa y el complejo comercial de Aldi en O Caramuxo -junto a Navia- se le suma el complejo de Recaré, un área de 56.000 metros cuadrados con grandes marcas comerciales y un hipermercado. Y precisamente para este último ha dado luz verde la Consellería de Medio Ambiente, a expensas de que se cumplan dos requisitos para poder desarrollar el plan.
- Te puede interesar: Arrancan los trabajos para recuperar el emblemático "Louvre" de Vigo
Parque Comercial en Recaré: tiendas y ubicación
La nueva área comercial se ubicará en la zona norte de Bembrive, entre Recaré -que da nombre al parque comercial-, Segade y A Mouteira. Todo ello, limitando al oeste con el trazado de la autovía A-55 en un tramo de concentración de accidentes, por lo que se propondrá cambiar dos conexiones a la misma.
En total, la superficie del ámbito, catalogado en el PXOM como SUNC-805, supera los 70.168 metros cuadrados, con una previsión de 56.000 metros cuadrados de superficie de nueva construcción. La mayor parte de los terrenos, según señala la Xunta, se encuentran en estado natural y libres de edificaciones, ocupados por vegetación herbácea, matorral y ejemplares arbóreos, por lo que es evidente que se provocará "un impacto paisajístico propio de los desarrollos urbanísticos".
El PERI (Plan Especial de Reforma Interior) destinará todo el aprovechamiento a usos comerciales en cuatro parcelas. La de mayor tamaño, P1, ocupará la zona central y en ella se prevé una gran superficie comercial que no podrá superar los 18 metros de altura. Al norte, habrá otras dos parcelas, una de 1.400 metros cuadrados, donde se proyecta una gasolinera, y otra de 1.348 metros, destinada a una edificación de restauración, previsiblemente de comida rápida. Ambas tienen una altura máxima de 9 metros. Por último, al sur, habrá otra parcela de 4.252 metros para un edificio de uno o más locales comerciales de gran superficie con una altura de 14 metros de máximo.
- Te puede interesar: Metropolitano.gal marca récord y es ya el tercer medio con más audiencia en Galicia
El proyecto se presenta como un Parque de Medianas y no un Centro de Ocio “persé”. Por lo que se proyecta un edificio principal (denominado “Cajón”) rodeado por una infraestructura viaria circular con dos carriles, uno para cada sentido de circulación para acceso a locales y espacios de aparcamiento. Todo ello, con una inversión prevista de 20,1 millones de euros.
Si se mantiene la previsión, inicialmente se había desvelado que para este área comercial, promovida por Cecosa Hipermercados, filial de Eroski, había un gran interés de varias marcas (además del hipermercado de la promotora). Entre ellas estaría Leroy Merlin -se presenta como el 'ancla' del espacio-, o KFC -que ocuparía la parcela de restauración-. Además, también se avanzó en el pasado interés de otras enseñas como Tiendanimal, Conforama o Decathlon.

Cambios en el sistema viario
Para el sistema viario a implantar, la propuesta integra varias actuaciones:
- Una vía perimetral paralela a la autovía A-55 (V1) que conectará una glorieta de acceso prevista al norte con otra interior prevista en la zona sur.
- Un viario de conexión interior (V2) que circunda la parcela central P1 por el perímetro norte, sur y este, enlazando las glorietas proyectadas.
- Un vial de tráfico calmado (V3), correspondiente al que actualmente da servicio a las viviendas unifamiliares situadas al este del ámbito, proyectándose su ampliación, mejora y conexión con el viario interior V2 en el extremo sur.
El proyecto contempla además cerrar el acceso a la A-55 desde la Rúa do Cacheno -ya previsto en el proyecto de trazado de Baruxáns- y también se prevé modificar la salida hacia la Estrada de Bembrive con un nuevosistema de glorietas y una nueva conexión con la A-55.
Según el borrador y el estudio de evaluación de la movilidad, el viario exterior perimetral estará dotado de 163 plazas de aparcamiento públicas, mientras que el área comercial contará con unas 1.503 plazas de aparcamiento privadas.
Condicionantes
Medio Ambiente ha decidido dar luz verde a la ordenación, pero contempla dos requisitos clave:
- Para mejorar la integración paisajística de las actuaciones previstas en el entorno y minimizar el impacto visual de las nuevas edificaciones, se recomienda prever barreras vegetales con plantaciones arbóreas en las zonas de transición entre las áreas comerciales y los usos residenciales de vivienda unifamiliar del norte, sur y este.
- El plan deberá incorporar un estudio de ruido en el que se analicen las emisiones acústicas derivadas del tráfico asociado a la autovía A-55. A partir del resultado del estudio deberán incorporarse medidas específicas que permitan minimizar los efectos producidos en el ámbito y dar el debido cumplimiento a los objetivos de calidad acústica establecidos en la legislación vigente.
Además, se recoge la alegación de un particular, que denunciaba que "en ningún momento se habla del bienestar de los vecinos afectados, sometidos desde hace 50 años a unos niveles de contaminación acústica y de humo difíciles de soportar" y lamentaba que "no se ha establecido una barrera verde y la situación va a empeorar de forma dramática".
Hay que recordar que precisamente en esa misma zona se prevé también la nueva conexión para la A-55 en túnel, que ha provocado importantes protestas de los vecinos de la zona.