Uno de los grandes objetivos y retos que afronta el Celta de Claudio Giráldez es convertir Balaídos de nuevo en un fortín. Los malos resultados cosechados en Liga esta campaña como local han impedido al conjunto vigués regresar a la Champions League. Una de las claves que sustentan el cambio de rendimiento de los celestes coincide con el cierre y demolición de la grada de Gol hace más de un año, una actuación que supone la construcción de una nueva bancada y que, según indicó este mismo miércoles Abel Caballero, encara ya su fase definitiva.
- Te puede interesar: Un nuevo festival alargará el verano en Vigo con conciertos gratis junto al mar
El avance en la obra de Gol se comprueba en cada partido que Celta y Celta Fortuna disputan en el estadio municipal vigués. El alcalde de la ciudad olívica destacó que los trabajos "avanzan a muy buen ritmo". "La grada está en niveles elevadísimos, tiene una altura singular", afirmó el máximo mandatario municipal en el audio remitido a los medios de comunicación. Abel Caballero detalló el nuevo cronograma de esta gran obra, donde se prevé que a principio de verano estará toda la grada construida, pero sin la cubierta.

- Te puede interesar: El metal paraliza Vigo en la segunda jornada de huelga con miles de participantes
Como avanzó Metropolitano.gal el pasado viernes, el Celta ya está contactando con los anteriores abonados de la grada de Gol para empezar a reubicar a los socios en la nueva grada, cuya previsión es que esté abierta mediada la próxima temporada, una campaña en la que el conjunto vigués que comanda Claudio Giráldez espera volver a disputar competición europea. En juego está ahora mismo si repetir en la Europa League o la Conference. Los próximos partidos en el feudo del Athletic y en casa ante el Sevilla son fundamentales para cerrar este objetivo.