El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo lamentó que la "falta de ambición" del Gobierno de Abel Caballero amenace con convertir la futura Empresa Municipal de Vivienda (EMVIGO) en una "cáscara vacía", incapaz de dar respuesta a la grave emergencia habitacional que atraviesa Vigo.
Durante el debate plenario de la aprobación inicial de la memoria de creación de la sociedad municipal, aun sin constituir, el portavoz del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, advirtió de que "la situación que vive la ciudad no se resuelve con amagos para aparentar que se va a hacer algo".
En ese sentido, incidió en la situación "imposible" del mercado del alquiler, marcada por el hecho de que hoy en la ciudad haya ya 8 pisos turísticos por cada vivienda disponible para alquiler residencial, y que la mitad de los que se ofertan tienen precios superiores a los 1.000 euros mensuales.
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"Vigo requiere un verdadero instrumento público para garantizar el derecho a la vivienda, no una empresa descafeinada, supeditada a la lógica del mercado y diseñada para cuadrar balances", afirmó el portavoz municipal nacionalista.
Además, asegura que la creación de una empresa municipal de vivienda fue una demanda histórica del BNG, frente a la negativa mantenida durante años por el Gobierno local, que alegaba carecer de competencias en esta materia.
Críticas
Para el BNG, la memoria aprobada inicialmente solo con los votos del PSOE presenta "dos males de origen". Según su criterio, estos son "la falta de ambición social y la sumisión a los criterios del mercado". Igrexas criticó que el principal proyecto previsto por el Gobierno municipal, en Santa Cristina de Lavadores, contemple destinar dos tercios del suelo público a la promoción privada. "El suelo municipal no se vende ni se cede para favorecer la especulación. El suelo público tiene que servir para promover vivienda cien por cien pública, bajo gestión pública y protegida de manera permanente", defendió.
El frente nacionalista cuestiona también que el documento considere "accesibles" alquileres de hasta 700 euros mensuales y que reserve únicamente el 10% de las futuras viviendas para atender situaciones de emergencia habitacional. "¿En qué ciudad viven?", interpeló el portavoz municipal, recordando que la mayoría social no tiene salarios tan elevados como las dedicaciones exclusivas que percibe el Gobierno.
"Un alquiler público no puede ser un pequeño descuento sobre el mercado. Tiene que garantizar que ninguna familia destine más del 30% de sus ingresos al acceso a la vivienda", sostuvo Igrexas, quien calificó también de "ridícula" la reserva prevista para emergencia social que proponen triplicar.
A este respecto, volvió a cargar contra los “discursos indecentes que se atreven a afirmar que en Vigo hay gente durmiendo en calle porque quiere, cuando la realidad es que no hay soluciones para la gente sin hogar y cada semana se producen desahucios sin alternativa habitacional”.
