Instaladas las válvulas provisionales en Eiras y la Xunta pone fecha a la colocación de las definitivas

La Xunta de Galicia ha anunciado este jueves que ha completado ya la instalación de las válvulas provisionales de abastecimiento de la presa de Eiras, en Fornelos de Montes, y que prevé colocar las definitivas a finales de verano tras una inversión total de cerca de 2,3 millones de euros.

La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, visitó este jueves las instalaciones y recordó que Augas de Galicia decidió a finales del año pasado ejecutar estas obras de emergencia tras constatar las deficiencias que presentaban las cuatro válvulas, dos de ellas seriamente dañadas. Señaló que son clave para determinar el volumen de agua que se deja salir con destino al abastecimiento de la ciudadanía de Vigo, Cangas, Moaña, Redondela, Soutomaior, O Porriño, Mos, Salceda de Caselas y Vilaboa, que suman más de 400.000 habitantes.

El Gobierno autonómico señala que los trabajos realizados hasta el momento para evitar "el riesgo de corte en el suministro" consistieron en la retirada de las válvulas deterioradas y la sustitución por otras provisionales junto con la reposición de las bases de hormigón, la renovación de todo el sistema de cables y la puesta en servicio de todos los equipos. Además, señalan que estas serán sustituidas a final de verano por las definitivas, que están en proceso de fabricación al tratarse de equipamientos suministrados bajo demanda.

Además, señalan que dado que para cambiar las válvulas era necesario vaciar y aislar la torre de toma de agua, se desarrollaron actuaciones para habilitar un sistema alternativo con el que garantizar en todo momento el suministro de agua tanto al conjunto de la ciudadanía como a las actividades económicas e industriales de esos municipios. Una cuestión que, explican, se resolvió con la instalación de un sistema de bombeo y canalización provisional (bypass) con el fin de mantener el caudal de abastecimientos (unos 900 libros por el segundo) hacia la potabilizadora del Casal. Señalan que fue una medida indispensable dado que, en caso de que hubiera un corte total del agua, Vigo solo podría mantener el servicio a la vecindad y a las empresas durante 36 horas, un plazo que aún sería inferior en otros casos como el subsistema O Porriño-Mos.

La conselleira estuvo acompañada por la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, y por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, que destacó que esta es una infraestructura hidráulica crítica de su titularidad, en la que señalan que ostentan las competencias en materia de seguridad. Por ello, señaló, que para evitar cualquier riesgo de suministro y de la propia presa, decidieron acometer estas "obras de emergencia". Sin embargo, señalan que la operación de las válvulas de toma de agua es responsabilidad del Concello de Vigo en el "ejercicio de su concesión de abastecimiento".

Ángeles Vázquez señaló que el Gobierno local "conocía" el estado deficiente de las válvulas pero que en "en ningún momento" lo notificó a la Administración hidráulica autonómica. Señala que la avería de dos de esas cuatro válvulas fueron detectadas por el Ejecutivo gallego el año pasado.

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