El Consello de la Xunta ha acordado este lunes el cambio de nombre de una docena de municipios gallegos tras su revisión por la Real Academia Galega (RAG).
Así lo anunció en rueda de prensa el presidente gallego, Alfonso Rueda, tras destacar la necesidad de renovar el Nomenclátor de Galicia, que data de 2003 y señala que estos cambios de nombre se hacen tras un "amplio" estudio de la RAG y "consensuados" con los municipios.
La modificación afecta a municipios de la provincia de Pontevedra, como A Cañiza, que pierde la "ñ" y pasa a denominarse A Caniza, o Cangas, que pasa a ser "de Morrazo" y no "do Morrazo". Por su parte, Mondariz Balneario pierde el guion que separaba ambas palabras.
En concreto, las nuevas denominaciones son las siguientes:
- A Caniza
- A Ribeira de Piquín
- Alfoz de Castro de Ouro
- Cangas de Morrazo
- Cerdedo Cotobade
- Mondariz Balneario
- O Campo Lameiro
- O Castro de Caldelas
- O Porto do Son
- O Riós
- Oza Cesuras
- Pastoriza
Estos cambios forman parte de la actualización del Nomenclátor de Galicia, que incluyen la modificación de 2.530 topónimos: 2.335 lugares, 182 parroquias y una docena de concellos. Además, se incorporan 1.655 nombres de lugares.
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¿Cómo se realizó el estudio?
Para realizar este trabajo se partió de la base de datos del Nomenclátor de Galicia oficial desde 2003 y se cruzó con la base de datos toponímica del Instituto Nacional de Estadística, conocida como NomenINE, además de contar con las aportaciones de la sociedad, que ayudaron a georreferenciar la microtoponimia. Durante el proceso, se analizaron tanto cuestiones lingüísticas, como la ausencia del artículo en el nombre oficial —llegando a estudiar 4.398 topónimos—, como cuestiones geográfico-administrativas, referidas a problemas de localización o categorización poblacional, con un total de 13.788 revisiones.
Los criterios seguidos se basaron en la etimología, la documentación histórica, la tradición gráfica consolidada en los últimos dos siglos y el uso oral y escrito que hace la vecindad del topónimo. En la revisión también se tuvo en cuenta el respeto por la forma dialectal de cada lugar y, además, se trataron de corregir los errores detectados en el Nomenclátor de 2003, fundamentalmente en lo relacionado con el uso de los artículos.
