Vigo permanece pendiente del funcionamiento de su transporte urbano. En una sociedad que se ha demostrado que abraza otro tipo de movilidad, el Concello aprobará próximamente el contrato que regula este servicio fundamental para la ciudad olívica. El BNG de Vigo ha mostrado este jueves 16 de abril sus preocupaciones sobre este documento. Por ello, reclama el gobierno que lidera Abel Caballero que “desista” de la nueva licitación privatizada, que aún no está adjudicada, para evitar que “lo único que aumente sean los costes sin mejorar el servicio”.
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La formación nacionalista denuncia que, un año después del inicio del proceso de licitación que puede poner fin a la presencia de Vitrasa en Vigo, el gobierno local “sigue sin explicar” porque el nuevo contrato “va a suponer un incremento de casi el 90% en el coste anual”, pasando de 24 a 45 millones de euros, “sin que implique mejoras reales en la prestación”.
El portavoz municipal del BNG, Xabier Pérez Igrexas, avisa además de que este encarecimiento tendrá consecuencias directas en las personas usuarias, tras conocerse en el borrador de la ordenanza tarifaria que el precio del billete podría superar los dos euros para garantizar el equilibrio económico del servicio.
Más coste, mismo servicio
Igrexas tachó de “inaceptable” que se pretenda imponer este aumento cuando los propios pliegos de la licitación no contemplan más autobuses, ni más personal, ni incremento de frecuencias, ni mejoras en los horarios o un nuevo mapa de líneas.
“Estamos ante un modelo que pretende hacer pagar más a la ciudadanía por prácticamente el mismo servicio, sin capacidad de recuperar las 250 frecuencias diarias suprimidas desde la pandemia ni de corregir sus deficiencias”, señaló el vocero municipal nacionalista, recordando la pérdida de 1,3 millones de personas usuarias desde 2019, año previo al estallido de la pandemia.
Remunicipalización
Igrexas defiende que “estamos aún a tiempo de evitar que se dilapide la gran oportunidad histórica para la ciudad que supone el fin de la concesión de Vitrasa y no caer en el error de hipotecar Vigo una década más con un modelo de bus que no está a la altura de las necesidades de las viguesas y de los vigueses”.
En este sentido, desde el BNG reiteran su propuesta de remunicipalizar el servicio mediante una empresa pública municipal como alternativa para garantizar un transporte urbano más eficaz, accesible y adaptado a la mayor ciudad de Galicia.
“Lo que está en juego es decidir si queremos un autobús mejor o simplemente un autobús más caro”, afirmó Igrexas. “Lo que no podemos permitir es que el único cambio que aplique Caballero en el autobús urbano sea que paguemos más por lo mismo”, remarcó.
