GKN Driveline Vigo ha comunicado a la Representación de las Personas Trabajadoras la intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo (ERE) que podría afectar a un máximo de 75 personas de la plantilla, aproximadamente.
Esta medida, según justifican, "se enmarca principalmente en la volátil transición del sector hacia el vehículo eléctrico y en la reducción de los volúmenes de producción en Europa", lo que ha derivado en una menor demanda de los productos fabricados en la planta de Vigo.
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Esta evolución afecta tanto a los suministros a clientes externos como a la producción destinada a otras plantas del Grupo y tiene un impacto directo en la carga de trabajo del centro. La compañía subraya que este anuncio supone el inicio de un período de negociación, durante el cual se analizarán alternativas con la Representación de las Personas Trabajadoras para reducir al máximo el impacto de las medidas.
La empresa ha destacado "la responsabilidad y profesionalidad de la plantilla" y reitera su "compromiso de mantener una comunicación abierta durante todo el proceso". GKN Driveline Vigo cuenta actualmente con una plantilla de 725 personas y se dedica a la producción de juntas y transmisiones para vehículos de tracción delantera, trasera, a las cuatro ruedas y vehículos industriales, utilizando en su fabricación medios y métodos de alta tecnología.
Por su parte, fuentes sindicales han confirmado la noticia, explicando que la semana que viene, el jueves 29, se iniciará la negociación y la empresa aclarará los motivos que justifican esta medida y el número concreto de personas afectadas por talleres y departamentos.
Celso Carnero, de Comisiones Obreras, ha recordado que GKN es la segunda empresa con mayor número de empleados del sector de la automoción en el área de Vigo tras el fabricante Stellantis. Él ha esperado alcanzar salidas "no traumáticas" y "con las mejores condiciones para el personal", además de "garantías de futuro" para los empleados que queden.
