El Gobierno de Portugal mantendrá hasta, al menos, este jueves, 9 de julio, la situación de alerta en cientos de municipios del país debido a la persistencia de la ola de calor y las previsiones meteorológicas adversas que pueden desencadenar en fuertes incendios forestales. Las medidas implican cierres en zonas forestales, algo a tener en cuenta si se va a visitar o hacer senderismo en alguna de las áreas afectadas.
En concreto, se mantendrán en estado de alerta los distritos de Vila Real, Bragança, Guarda, Viseu, Castelo Branco, Beja, Santarém, Portalegre, Évora y Faro. Afecta, por tanto, a todo el interior de Portugal de norte a sur.

En el marco de la declaración del estado de alerta, se implementan diferentes medidas excepcionales, entre las que destaca la prohibición de acceso, circulación y permanencia dentro de las áreas forestales, así como en caminos forestales, caminos rurales y otras rutas que las atraviesen. El Despacho publicado por el Gobierno de Portugal especifica que estas zonas forestales prohibidas están previamente definidas en los Planes Municipales de Defensa contra Incendios Forestales, unos largos y farragosos documentos técnicos que se dividen a nivel municipal. Por ello, para evitar mayores problemas, se recomienda consultar con las Cámaras Municipales y oficinas de turismo de cada localidad que se quiera visitar.
Así, no existe una lista cerrada a nivel nacional, sino que cualquier bosque, entorno forestal o ruta de senderismo dentro de los distritos afectados puede estar clausurado. Hay que recordar que en las localidades afectadas se encuentra el famoso Parque Nacional de Peneda-Gerês, que vive una situación es especialmente crítica en puntos turísticos masificados como Sete Lagoas (en Cabril, municipio de Montalegre), donde las autoridades y los bomberos están expulsando activamente a los visitantes debido a que la zona forestal está prohibida y, además, mantiene incendios activos en el entorno. Los accesos a las pozas, cascadas y rutas interiores del parque en los municipios afectados están cerrados.
De hecho, este fin de semana, según O Minho, los bomberos rescataron a una mujer española embarazada que había acudido al Parque Nacional de Peneda-Gerês, con otras 18 personas. "Decenas de personas acudieron en masa al Parque Nacional de Peneda-Gerês este fin de semana, a pesar del estado de alerta", señaló el jefe de bomberos. La presidenta de la Cámara de Montalegre, Fátima Fernandes, llegó a defender estos días en declaraciones a la agencia Lusa la imposición de multas siempre que los rescates se produjeran por incumplir la normativa vigente.
Por otra parte, aunque el distrito de Lisboa no forma parte de la prórroga obligatoria de los distritos del Gobierno bajo emergencia, los concellos de Sintra y Cascais han emitido sus propias Alertas Municipales debido al riesgo "muy elevado" decretado por el instituto meteorológico (IPMA). Esto ha provocado el cierre del perímetro forestal del Parque Natural de Sintra-Cascais y Serra de Sintra.
Con la alerta, se amplía la respuesta operativa de la Guardia Nacional Republicana (GNR) y la Policía de Seguridad Pública (PSP), con el refuerzo de recursos para operaciones de vigilancia, inspecciones, patrullas para disuadir conductas peligrosas y apoyo general para operaciones de protección y rescate que puedan desencadenarse.