Revuelta vecinal en una parroquia de Vigo ante una "asociación secuestrada" y rodeada de críticas

Sárdoma se encamina a una agria polémica entre vecinos que derivará en una reunión especial de su asociación de vecinos que promete estar cargada de tensión. Un grupo de vecinos ha logrado convocar una asamblea axtraordinaria de la asociación vecinal para el próximo 11 de abril después de sumar "más de 60 firmas" contra la gestión de la actual junta directiva.

En concreto, la iniciativa censura lo que consideran como "una gestión opaca de las cuentas, irregularidades en los procedimientos internos y, especialmente, a una actitud autoritaria por parte de la actual junta directiva!. Además, solicitan la intervención del Concello de Vigo para garantizar el "respeto de la democracia interna de la agrupación vecinal".

El conflicto llegó a su punto máximo de tensión tras la última Asemblea Xeral, que registró la mayor asistencia de los últimos años. Según relatan varias personas asociadas, “el nivel de descontento expresado por la mayoría fue tal que la junta directiva actuó posteriormente como si el acta de la reunión se hubiese perdido”. Un grupo de vecinos acusa a la dirección de "intentar ocultar las críticas recibidas y de no respetar los acuerdos adoptados en la asamblea". “A día de hoy, la asociación está secuestrada”, señalan.

Dos meses después de la promesa de una nueva reunión, algunas vecinas y vecinos iniciaron los trámites para promoverla por su cuenta. A pesar de contar con el número de firmas que requieren los estatutos para la convocatoria de una asamblea extraordinaria, denuncian que la junta directiva está intentando impedir su celebración. Aun así, las personas convocantes aseguran que la reunión “está legalmente convocada” y confirman que tendrá lugar el 11 de abril, “con o sin la presencia de la dirección”.

La movilización se produce en un contexto de creciente tensión y tiene como objetivo “recuperar la asociación para el conjunto de los vecinos”. En este sentido, critican la pérdida progresiva de actividad en el barrio al ver desaparecer clases, eventos e iniciativas comunitarias que anteriormente formaban parte de la vida social de Sárdoma.

En pasquines repartidos por el barrio, los convocantes alegan que se convocan asambleas fuera de los plazos legales y con carteles colocados en lugares casi ocultos. También censuran unas cuentas "incompletas y llenas de incongruencias, deudas y movimientos opacos" y "actas desaparecidas".

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